Cómo redactar una carta de finalización de contrato

Carta de finalización de contrato

Como su propio nombre indica, la carta de finalización de contrato avisa al trabajador de que su relación laboral está a punto de extinguirse. No se trata, por lo tanto, de una carta de preaviso de la finalización del contrato por un despido, que ha de realizarse en los plazos que establece la ley.

En esta ocasión, consiste en una sencilla notificación que confirme el fin del contrato, a modo de recordatorio, despejando posibles dudas sobre una renovación y señalando desde cuándo y dónde puede pasar el trabajador a recoger la documentación pertinente y el finiquito.

Las claves: brevedad y sencillez

A la hora de redactar una carta de finalización de contrato incluiremos los datos habituales en cualquier misiva: fecha y lugar, nombre y dirección de remitente y del destinatario, saludo inicial, párrafo o contenido desarrollando el objeto de la carta, despedida, nombre y firma. En este caso las causas de la terminación del contrato serán el vencimiento de su fecha, aunque pueden incluirse otros detalles si se estima oportuno, como la intención de no renovarlo, si bien esto se presupone. Y, en fin, añadiremos cualquier otro dato informatio que consideremos relevantes. Por lo general, será suficiente con desarrollar en un sólo párrafo la idea principal. Es decir, recordaremos que en una fecha próxima finalizará el contrato firmado por un tiempo determinado, haciendo constar ambas fechas y dejando constancia de que a partir del mismo día de su término el departamento de personal tendrá a su disposición la documentacio?n y finiquito correspondientes. Hacer entrega de la carta con antelación es un aspecto fundamental a tener en cuenta, pues un retraso en la comunicación impediría al trabajador tener la confirmación de que se quedará sin empleo y le permitirá poder organizarse cuanto antes. Aunque se trata de un aviso no obligatorio, las buenas prácticas aconsejan hacerlo y, por supuesto, utilicemos fórmulas protocolarias de cortesía que denoten amabilidad.

Los contratos mercantiles: ¿un caso aparte?

Tal y como hemos puntualizado al comienzo del artículo, los contratos que tienen fecha de inicio y término no precisan legalmente de un aviso de finalización del mismo al trabajador, simplemente porque la fecha se conoce desde un principio. Aún así, resulta conveniente avisar mediante el envío de una carta confirmatoria, siempre con la suficiente antelación, pues de otro modo perdería buena parte de su sentido. En otro orden de cosas, los contratos pueden ser tanto laborales como mercantiles, y entre estos últimos el destinatario ( la otra parte contratante) en muchas ocasiones no ofrece servicios laborales, sino de otro tipo. En estos otros casos, también será adecuado el mismo tipo de comunicación para avisar del término de contrato. Recordemos que entre los contratos mercantiles se incluyen los contratos de fianza o hipoteca, o, entre otros, los contratos de seguro o contratos de colaboración, si bien en cada caso concreto la redacción de la misiva pueden requerir la inclusión de características específicas. En estos casos, si la causa o causas de terminación del contrato no están relacionadas con la fecha, haremos constar esos otros motivos por los que se invalida o anula, como un mal uso o incumplimiento de lo acordado.