Cómo redactar una carta de despido por causas objetivas

modelo carta de despido por causas objetivas

Tras determinar la causa del despido y comprobación de su legalidad, es decir, una vez confirmemos que se cumplen los requisitos legales exigidos para dicha causa de despido, deberemos comunicar la decisión de cese al trabajador, tal y como estipula el artículo 53 del Estatuto de los Trabajadores. Así, la entrega de la carta es el primero de los trámites exigidos, a través de la cual se comunicará por escrito al trabajador tanto su despido como la causa que lo ha motivado.

En principio, a la hora redactar una carta de despido por causas objetivas no es obligatorio seguir un modelo, pero sí debemos cumplir una serie de requisitos para que las razones por las que se decide el despido queden explicadas, de acuerdo con las indicaciones de la jurisprudencia sobre el particular. El contenido de la carta es de importancia capital, pues si la decisión de despido reflejada en la misma no cumple los requisitos establecidos en la normativa, el despido se considerará improcedente. De hecho, la comunicación escrita al trabajador explicándole las razones del despido es el primero de esos requisitos. Junto con la comunicación escrita o carta, el Estatuto de los trabajadores exige incluir la indemnización correspondiente a su misma entrega (20 días de salario por año de servicio, con un máximo de 12 meses), así como respetar un plazo de 15 días naturales y, en su caso, notificar el despido también a los representantes de los trabajadores.

Requisitos de una carta despido por causas objetivas

Aunque no es necesario seguir un modelo para su redacción, sí hemos de asegurarnos bien de que se redacte de un modo adecuado el capítulo de los hechos que motivan el despido, hacerlo de manera precisa y concreta, sin demasiados detalles pero tampoco de forma vaga. Así, no basta con enviar al trabajador una escueta carta en la que se le comunique el despido, sin más detalles. Esa carta debe, además,incluir una serie de hechos que justifiquen la decisión, teniendo presente que luego serán esos hechos señalados los que podrán ser objeto de prueba en caso de demanda. En otras palabras, a ellos se circunscribirán las alegaciones que pueda hacer la empresa en juicio, sin poder arguir motivos de despido distintos a los que figuren en la misiva. Finalmente, en función de que puedan o no probarse se se declarará la procedencia o improcedencia del despido.

La importancia de especificar las causas

La extinción por causa objetiva, por lo tanto, debe quedar bien explicada, con claridad y concreción suficiente, constituyendo una clave esencial para una correcta redacción de la carta de despido. Además de entregarse con la anticipación señalada por la ley a trabajador y representantes, figurar la fecha actual y la fecha de despido, así cómo acompañarse con la indemnización correspondiente, en su redacción se incluirán las razones que provocan el despido objetivo de modo que el trabajador sepa por qué se le despide. Es éste un elemento fundamental que no debemos pasar por alto bajo ningún concepto cuando redactemos el documento. Concretamente, la jusriprudencia señala que se le ha de proporcionar al trabajador un conocimiento claro, suficiente e inequívoco de los hechos que se invocan como constitutivos del despido objetivo.