Cómo redactar un contrato de traspaso

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El contrato de traspaso es un tipo de acuerdo que se firma con el propósito de subarrendar o alquilar un determinado local o negocio. Este tipo de contratos está sujeto  a las disposiciones expuestas en la Ley 29/1994, de 24 de noviembre,  de Arrendamientos Urbanos, que concede al arrendatario, a través  en su artículo 32, el derecho de ceder el contrato de arrendamiento sin necesidad de contar con el consentimiento del arrendador, siempre que en el contrato de alquiler no figure expresamente lo contrario. A través de este documento, el nuevo inquilino subroga al anterior arrendatario, adquiriendo los derechos y obligaciones del contrato de arrendamiento.

En caso de que tú seas el arrendatario, antes de firmar el contrato, debes tener presente algunas condiciones y premisas como,

  • Las características del local, si se adapta a tu idea de negocio o no.
  • La inversión inicial que deberías hacer para poner en marcha el negocio.
  • Las posibles deudas que puedas adquirir junto con el contrato de traspaso.

Es conveniente que le pidas al anterior arrendatario toda la información sobre el negocio, especialmente aquella que tenga que ver con licencias o deudas, que puedan perjudicar a tu futuro proyecto empresarial. Del mismo modo, debes tener presente que el propietario del local que vas a subarrendar, tiene derecho a subir el alquiler hasta un 20%.

 Elementos que debe contener el contrato de traspaso

Internet te ofrece multitud de modelos de contratos mercantiles que puedes utilizar, sin embargo, no todos están bien expresados ni cuentan con los elementos mínimos. Para que no llevarte sorpresas inesperadas, lo mejor es que realices tu propio contrato y los adaptes a las características y peculiaridades de tu local, negocio o necesidades. Existen ciertos datos obligatorios, comunes a todos los contratos, como son:

  • Datos identificativos de las partes implicadas, en este caso del arrendador o cedente, que es quien traspasa el local o negocio, y del arrendatario o cesionario, quien alquila o adquiere el cese del negocio. Incluye en el contrato:
    • el nombre y apellidos o el nombre de la persona jurídica, en caso de estar constituido como tal, y los datos de la persona que representa a la entidad.
    • el DNI o NIF, según corresponda.
    • los datos del domicilio donde resida.
  •  Datos del local. Es conveniente resaltar,
    • Las señas del local, dónde se ubica.
    • Las características del establecimiento, como los metros de los que consta y cómo se estructura.
    • Si en el traspaso se incluye el mobiliario o útiles. En este caso, es conveniente realizar una lista, para que conste, detallando las características de estos bienes, que se puede incluir en un anexo.
    • Es útil conocer los permisos y licencias obligatorias que posee el inmueble. Dejar constancia en el contrato quién se hará cargo de los nuevos permisos y bajo qué condiciones.
    • La actividad económica a la que se ha dedicado hasta ahora.
    • Si el local cuenta con deudas o pasivos y el importe de los mismos.
  • Duración del contrato. El contrato debe tener una duración determinada, acordada entre ambos. Analiza en profundidad esta cláusula, especialmente si tu inversión inicial es elevada. No te olvides de señalar la fecha en la que tiene lugar la firma del contrato.
  • Condiciones económicas del traspaso. Es otro de los puntos clave. En el contrato debe constar el total del importe, su distribución y la forma de pago.
  • Firma del acuerdo. Para que el contrato tenga validez legal, es necesario que esté firmado por ambas partes.
  • Otras cláusulas. En el supuesto de que el negocio tenga deudas, es conveniente dejar constancia de quién se hará cargo de éstas, a fin de evitar posibles malentendidos.