Coaching, el secreto de un exitoso trabajo en equipo

Coaching el secreto de un exitoso trabajo en equipo El mismo término de "coaching" nos remite a la idea de ayuda y mejora mediante un entrenamiento. Aunque procede del término inglés "coach", sinónimo de entrenador deportivo o académico, etimológicamente proviene de un medio de transporte, un carro o "coach". Y, de hecho, como moderna disciplina, el coaching también sirve para llevar a las personas de un lugar de partida a otro de llegada.

Un recorrido, ese ir hacia una meta, que aúna el significado de ambas acepciones, pues se realiza siguiendo un proceso o desplazamiento con un fin, al tiempo que se hace mediante un entrenamiento que nos conduce hasta el cumplimiento del objetivo u objetivos. Más allá de su uso en el entorno personal (life coaching), en este caso, nuestro objetivo es ejecutivo (executive coaching). Buscamos optimizar el trabajo en equipo aplicando esta técnica de desarrollo profesional que, bien implementada, puede constituir el secreto de su éxito.  

 

Beneficios del coaching para mejorar el trabajo en equipo

El coaching ejecutivo o directivo pretende mejorar y cambiar comportamientos y actitudes de una persona en su ámbito profesional o hacer lo propio dirigiéndose a un grupo. En este sentido, el coaching facilita la mejora de procesos de trabajo individual y grupal. Si de forma genérica el coaching mejora aspectos como la productividad, la motivación, la creatividad y el aprendizaje, desde un enfoque grupal logra los siguientes objetivos:

  • Fomenta el trabajo en equipo: Lo hace incidiendo sobre la relación de los miembros del equipo para optimizar su rendimiento. El enfoque de un grupo como un sistema trasciende el entrenamiento individual y permite abordar la dificultad del trabajo grupal.
  • Mejora el nivel del desempeño: Si el coaching individual aumenta la productividad de los individuos que conforman el grupo, y por ello también incrementa el desempeño del equipo, el coaching de equipos supera este enfoque. Su objetivo es sumar sinergias y obtener un resultado que sea mayor que la suma de sus partes.
  • Favorece las relaciones interpersonales: Resuelve conflictos de equipo de manera constructiva. Se busca una armonía que se traduzca en fortaleza de cara a un rendimiento que permita alcanzar objetivos y también para hacer frente a imprevistos.
  • Proporciona herramientas para el cambio: La gestión de grupos en sintonía con objetivos y estrategias empresariales permite ser más ágiles a la hora de tomar decisiones, minimizando a su vez el  impacto negativo de los cambios.

La complejidad del trabajo en equipo, en suma, encuentra en el coaching una herramienta de inestimable valor para lograr el éxito. Su especificidad hace de él un instrumento muy efectivo para el logro de su fin: beneficiar a todos los implicados, desde los miembros del equipo y directivos a la empresa en su conjunto y clientes. ¿Pero, cuándo utilizarlo? Bien enfocado, el coaching siempre puede ser una buena idea. Especialmente, su uso será un acierto cuando precisemos mejorar el rendimiento del equipo por distintos motivos (falta de motivación, conflictos, etc.) o cambien sus integrantes, así como cuando lo haga el plan estratégico. Su cometido, en todos los casos, será crear una sólida sensación de equipo y bucar la fórmula para alcanzar su máximo potencial.