Cinco motivos por los que el marketing y las empresas familiares no siempre se llevan bien

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El marketing y las empresas familiares no siempre se llevan bien. De hecho, muchas de estas compañías niegan la necesidad de hacer marketing argumentando excusas como que no tienen presupuesto o que prefieren invertir en otras cosas. Sin embargo, el marketing es tan importante para las empresas familiares como para el resto. Y es que con los cambios que se están produciendo en el mercado y con el protagonismo que hoy en día tiene la tecnología, es prácticamente imposible que las empresas puedan subsistir sin una estrategia de marketing.

Hoy te contamos cinco motivos por los que el marketing y las empresas familiares no se llevan bien.

Falta de presupuesto

En primer lugar, es importante tener en cuenta que muchas empresas familiares se caracterizan por ser pequeñas, por lo que no tienen demasiado presupuesto para invertir en marketing. Además, en muchos casos las compañías prefieren invertir este dinero en otras cosas relacionadas con el negocio. Por otro lado, algunos empresarios no quieren invertir en elementos intangibles.

Reticentes a los cambios

Queremos comentar que, en general, las empresas familiares son bastante reticentes a los cambios, especialmente en todo lo que tiene que ver con los modelos de negocio y las formas de comercializar productos y servicios. Por supuesto, también son más conservadoras en sus procesos de decisión. Esta reticencia aún se agudiza más en las compañías que no suelen contar con profesionales de fuera de la familia en los puestos clave.

El producto está en el centro de las decisiones

Otro factor que hace que las empresas familiares y el marketing no se lleven demasiado bien en ocasiones es que este tipo de empresas suelen poner el foco de atención en el producto, ya sea por tradición, calidad o por su éxito. Con esto queremos decir que las decisiones comerciales y las empresariales giran en torno a los productos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que en la actualidad esta estrategia no genera grandes beneficios. De hecho, es mucho más recomendable poner al cliente en el centro.

Ancladas en los éxitos pasados

Otro factor a tener en cuenta es que, en muchas ocasiones, las empresas familiares están ancladas en los éxitos pasados. ¿Qué queremos decir con esto? Pues que, algunas veces, los grandes éxitos de este tipo de empresas hacen que tengan reticencias a evolucionar, ya que los directivos consideran que lo que les funcionó a sus antepasados, también debería funcionarles a ellos. Por supuesto, este aspecto se agudiza en empresas en las que los familiares que lograron el éxito siguen teniendo un papel determinante. Sin embargo, no hay que olvidar que los consumidores de hoy en día no tienen nada que ver con los de décadas pasadas. Ni siquiera se parecen a los de hace unos pocos años.

No romper con la tradición

Por último, queremos comentar que los dirigentes de muchas empresas familiares se niegan a romper con la tradición, y ya no solo porque crean que es lo que les va a llevar al éxito, sino por una cuestión de respeto por sus antepasados.

 

 

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