Cinco habilidades de éxito de un ejecutivo de ventas

Cinco habilidades de éxito de un ejecutivo de ventas

Los ejecutivos de ventas son mucho más que un simple vendedor. Su desempeño, un cargo independiente que persigue realizar el máximo número de ventas, está relacionado también con la especialización profesional.

La profesionalidad, en efecto, es una característica distintiva del ejecutivo de ventas. Tanto en lo que respecta a su preparación como a su especialización y constante capacitación, con la que se intenta compaginar el aumento de ventas y la búsqueda de la satisfacción del cliente con las mismas. Es decir, por un lado, la realización de la venta supone el fin de la operación, pero solo si el cliente ve cumplidas sus expectativas no la devolverá ni, pongamos por caso, pedirá algún descuento. Igualmente, si la compra no le satisfizo, probablemente o volverá a comprar. Por lo tanto, el ejecutivo de ventas establece una relación a más largo plazo con el cliente, buscando su satisfacción y fidelidad. Un gran desafío, sin duda, al que solo la profesionalización puede hacerle frente.  

 

Habilidades clave para la venta

¿Pero, qué hay del talento natural para la venta? No cabe duda de que no todo el mundo tiene la misma predisposición y facilidad para realizar la difícil actividad de las ventas. No en vano, vender es un arte, pero también requiere de ciertas habilidades que se pueden aprender o entrenar. De hecho, solo cuando se tienen las habilidades necesarias podremos llegar a ser los mejores vendedores. Es la razón por la que ser un buen ejecutivo de ventas es un puesto muy bien remunerado. Igualmente, también por ello muchas personas buscan el modo de convertirse en buenos vendedores, pero pocas tienen éxito. A continuación, cinco habilidades que todo ejecutivo de ventas debería tener para avanzar en su carrera:

  1. Saber escuchar y saber hablar: Tener disposición a escuchar y hacerlo demostrando empatía con el posible comprador también implica saber hablar. Hacerlo utilizando un vocabulario selecto, adaptándose al estilo comunicativo del interlocutor y demostrando facilidad de palabra.
  2. Ser persuasivo: La capacidad de escucha, una buena presencia, ser empático y entusiasta son puntos a favor que suman a la hora de incitar a la compra. Se trata, en suma, de llevar al comprador al propio terreno haciéndole creer todo lo contrario.
  3. Honradez y lealtad a la empresa: Las personas ecuánimes, de personalidad equilibrada e íntegras trasladan buenas sensaciones que provocan actitudes positivas. Entre otros aspectos, los compradores potenciales sabrán apreciar la honradez y lealtad a la empresa como valores que transmiten confiabilidad.
  4. Disfrutar con el trabajo: Tomarse el trabajo como un deber, ser organizado y vivirlo también como una actividad motivadora se traduce en una gran ventaja a la hora de obtener más ventas. Ello implica desde la forma de abordar el día a día hasta la forma de presentarse o la realización de actividades formativas.
  5. Tener buen olfato: Un buen vendedor debe saber ver las oportunidades y cazarlas al vuelo. Tener el don de la oportunidad, estar en el lugar adecuado en el momento justo, es otra manera de ser profesional. Y, por cierto, siempre acaba dando merecidas recompensas.