Causas para una demanda por despido improcedente

Demanda despido improcedente

En contra de lo que suele creerse, el despido improcedente no es un tipo de despido, por mucho que el conocido "despido exprés" utilizara esta fórmula, reconociendo el mismo empresario la improcedencia del despido. Por lo tanto, se ponía a disposición del trabajador la indemnización prevista por la normativa para el despido improcedente, sin necesidad de acudir a los tribunales, por lo que en alrededor de dos tercios de los despidos en España se recurría a este tipo de despido, pero no era el juez el que dictaba dicha improcedencia.

Al margen de esta modalidad, que la nueva reforma laboral eliminado, el ordenamiento jurídico reconoce tres tipos de despido: el disciplinario, el objetivo y el despido colectivo, y cada uno de ellos puede calificarse en los juzgados como procedente, improcedente o nulo. Por ejemplo, si un despido disciplinario se comunica de palabra o de forma tácita, es decir, se impide entrar en el trabajo, y no se hace por escrito, estaremos ante causas claras que podrían llevar a interponer una demanda por despido improcedente.

Ante ellas, el juez se pronunciaría en el sentido que considerase pertinente en función del caso concreto. De este modo, si tras una demanda el juez califica un despido de improcedente éste podrá serlo por causas distintas, ya sean motivos de procedimiento o porque, por la razón que fuere, no se ha conseguido probar la causa o causas alegadas, por lo que no se reconoce su validez. En estos casos, se habría de asumir la readmisión u optar por el abono de la indemnizaciones correspondientes.

Despido sin preaviso y otras causas

La exigencia de preaviso sólo se contempla en los despidos objetivos, pues los disciplinarios no requieren de aviso por parte del empresario, si bien esa falta de preaviso puede solventarse por parte del empresario abonando los salarios correspondientes a los 15 días de plazo mínimo estipulados en el momento de la entrega de la carta de despido. En estos casos, la falta de preaviso no será motivo de improcedencia. Puesto que la causa de un despido determina que éste sea objetivo o disciplinario, que la misma no se ajuste al tipo de despido que se pretende es motivo común de demanda por despido improcedente.  Así, las mismas causas invocadas por el empleador en la carta de despido suelen llevar a demandas por despido improcedente, y también la disconformidad sobre la indemnización recibida, considerando que el cálculo no se ha realizado correctamente y le corresponde una suma mayor. En el primer caso, el plazo máximo para interponer la demanda es de 20 días, y de 12 meses si se quieren iniciar acciones legales para exigir una cantidad debida. Básicamente, en fin, la demanda por despido improcedente puede obedecer a dos grandes grupos de motivos:

  • el despido no cumple requisitos formales, tales como la notificación por escrito, la inclusión de los hechos que motivan el despido o la fecha en que tendrá efecto.
  • no existen causas que justifiquen bien un despido objetivo o disciplinario, bien por no ser ciertas o porque no tienen entidad suficiente para motivarlo.

Finalmente, el juez podrá dar la razón al trabajador si declara improcedente o nulo el despido o hacer lo contrario, considerarlo procedente, con lo que se le da la razón a la empresa y se considera extinguida la relación laboral, sin que se tengan que asumir las consecuencias propias de la improcedencia del despido. Con el fin de solicitar su readmisión, el trabajador tiene 20 días hábiles para demandar por despido nulo, incluso aún reconociendo la empresa la improcedencia del despido y abonando la indemnización correspondiente.