Características del contrato mercantil de prestación de servicios

contrato mercantil de prestación de servicios

Para la superveniencia y éxito de tu empresa, necesitas contratar los servicios de otros profesionales. También puede darse el caso de que sean otras las empresas que precisan de tus servicios. En ambos casos, para hacer firme este acuerdo, deberás realizar un contrato mercantil de prestación de servicios, en el que detalles cada una de las condiciones del servicio. Para que no tengas problemas a la hora de realizar estos trámites, en este artículo, redactado con el temario impartido en el Executive MBA online de la prestigiosa EAE Business School,  te contamos en qué consiste este contrato y sus características principales.

Características del contrato de prestación de servicios

En el contrato de prestación de servicios, regulado por el Código Civil, una empresa especializada, o un profesional independiente, se compromete a prestar un determinado servicio a cambio de una compensación económica. En este caso el objeto o cosa de negocio no es un bien tangible sino un servicio, una actividad que se va a llevar a cabo para cumplir un propósito determinado, acordado entre las partes implicadas.

Características

  • Profesionalizado. El trabajo requiere una preparación específica, profesionalizada.
  • Consensual. Para que el documento tenga validez, las dos partes deben estar conformes con todas las condiciones estipuladas.
  • Bilateral. El pacto repercute a ambas partes. Tanto el cliente como la empresa contratada asumen una serie de obligaciones y de derechos.
  • Oneroso. Los servicios que se prestan han de ser retribuidos.

Elementos que debe contener un contrato mercantil de prestación de servicios

Si vas a redactar o firmar un contrato de prestación de servicios, comprueba que éste incluya como mínimo los siguientes elementos:

  • Identificación de las partes: los datos de las empresas implicadas, a qué se dedican y los datos de las personas que firman el acuerdo en representación de la empresa. Cerciórate que esta persona está capacitada para representar a la empresa, pues en caso contrario el acuerdo podría considerarse nulo.
  • El servicio a prestar. Especifica cuál es el servicio que se va a prestar, en qué consiste exactamente y cuál es su propósito final. Si se trata de la realización de un determinado tipo de obras, encargarse de la distribución o de la gestión de las finanzas.
  • Duración del servicio. Ésta variará en función de la naturaleza del servicio. Concreta una fecha de inicio y una de fin, si la tuviera. Si se trata de la prestación de un servicio de manera indefinida, es aconsejable reflejar las causas y forma para poder extinguir el acuerdo.
  • Honorarios. Concreta el importe del servicio, si será abonado a plazos y en qué condiciones. Conviene aclarar si en él se han incluido los impuestos correspondientes, para evitar conflictos. Si el servicio va a tener una duración concreta, se pueden acordar pagos antes de finalizar la actividad objeto de contrato. Si va a perdurar de manera indefinida en el tiempo, lo razonable es que se abone el importe mensualmente.
  • Condiciones contrato. Para evitar malentendidos, concretar cada una de las obligaciones que deben cumplir ambas partes, desde . Por ejemplo, si para el correcto cumplimiento del servicio es necesario comprar algún tipo de material concreto, se debe especificar quién correrá con los gastos, si está incluido en el presupuesto inicial o el cliente se hará cargo.
  • Incumplimiento del contrato. Es importante que acordéis las consecuencias de no cumplir lo establecido en el documento. De esta forma ambos sabréis a lo que estáis expuestos en este supuesto.
  • Firma. En ningún contrato puede faltar la firma, que le otorga validez al contrato.

Diferencias entre el contrato de prestación de servicio y el contrato de mandato

El contrato de mandato difiere poco del de prestación de servicio. En éstos también se subcontrata los servicios de otra empresa, por norma general para que se encarguen de una parte del negocio, con la peculiaridad de que la empresa contratada se ocupa del servicio por cuenta y riesgo ajeno, es decir, de la empresa mandante o cliente. Por el contrario, en los contratos de prestación de servicio, la empresa contratada trabaja por cuenta propia y es la que asume el riesgo.