BBVA propone que los trabajadores paguen parte de su despido

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Un informe de BBVA Research pide "un sistema mixto" de indeminzación por despido que, básicamente, consiste en que los asalariados subvencionen con su salario parte de la misma. El modelo sería optativo para los actuales trabajadores y obligatorio en los nuevos contratos que, a su vez, simplificarían sus modalidades hasta llegar al contrato único.

La entidad ha propuesto una aplicación inmediata "si los agentes sociales están de acuerdo", asegurando que "este es el mejor momento" para implementar esta medida, presentada como modelo para "modernizar" los despidos. La iniciativa se contempla en el informe "Observatorio Económico España sobre el mercado laboral", presentado en rueda de prensa por el responsable de Economías Desarrolladas de la entidad, Rafael Doménech.

Cuenta de ahorro personal

Doménech ha hecho hincapié en que los nuevos contratos dispondrían de una cuenta de ahorro personal, un fondo de capitalización que vendría a ser una especie de "mochila" para sufragar parte de la indemnización. Es decir, el trabajador capitalizaría su deuda como si se fuese un activo financiero, reduciendo a su vez el coste del despido para el empresario. Esa cuenta de ahorro individual iría engrosándose con aportaciones de las empresas a razón de ocho días de salario por año trabajado que se restarían de su salario,  lo que supondría  el 2,19 por ciento del salario bruto anual. Además esas aportaciones se invertirían en fondos de previsión públicos, por lo que la cauntía de la indemnización dependería en última instancia de la rentabilidad acumulada. Si no hubiera despido, fuese cual fuese el motivo de extinción del contrato laboral, el trabajador podría acceder al capital acumulado, ya fuese por jubilación o por cualquier otra causa.

Simplificar los tipos de contrato

En línea con las sugerencias del FMI o de la OCDE sobre la conveniencia de que España instaurara un contrato único, BBVA Research plantea esta misma fórmula para incentivar la contratación indefinida. A su juicio, “modernizando el sistema de indemnización por finalización de contrato” se propone que una parte dependa de la antigüedad y otra de la mencionada cuenta de ahorro. De este modo, aunque se desconocería el montante de la indemnización, por otro lado las empresas verían menos arriesgadas las contrataciones, pues la indemnización se fijaría en el momento de firmar el contrato de trabajo, al margen de que finalmetne la cuantía final dependiera de la antigüedad del empleado y de la rentabilidad obtenida en los fondos.

Una propuesta polémica

La iniciativa a reabierto el debate sobre el eterno problema de los costes del despido en un contexto de decepción ante las últimas reformas laborales, uno de cuyos objetivos principales era reducirlos. Los distintos actores sociales se han pronunciado sobre la propuesta, inspirada en el modelo austriaco. Entre otros aspectos, se ha criticado que la mayor certidumbre sea a costa de una rebaja del despido superior incluso a la propiciada por las últimas reformas laborales. Si por un lado para una antigüedad de ocho o más años la indemnización alcanzaría, al menos, los 33 días, equiparable a la actual normativa, sin embargo sería bastante más bajas que la actual para otros muchos trabajadores.