Aspectos que debes tener en cuenta a la hora de elegir un máster MBA

Las nuevas tecnologías, las múltiples exigencias del mercado y los entornos cada vez más competitivos han estimulado la aparición de nuevas modalidades y enfoques en lo que se refiere a los programas de máster MBA. Lo que antes era exclusivo de un selecto grupo de altos ejecutivos o directores, ahora es una necesidad para muchos profesionales de los negocios, quienes buscan en este tipo de programas la ampliación de su cualificación o la adquisición de nuevas herramientas para incursionar en otros niveles de la gestión empresarial.

Elegir un máster MBA En los últimos años, escuelas, organismos e instituciones de formación empresarial han ampliado su oferta académica. Tanto es así, que a día de hoy casi es posible afirmar que existe un programa para cada necesidad.  

 

Proceso de selección, en busca de la opción adecuada

Sin embargo, pese a la variedad de la oferta y las múltiples instituciones que imparten programas de este nivel formativo, muchos candidatos al MBA tienen dificultades para elegir una opción u otra. Decantarse por un enfoque específico supone tiempo y estudio de las variables que pueden influir a largo plazo. Por ello, antes de tomar cualquier decisión al respecto, es recomendable plantear la elección como un proceso en el que deben quedar claros elementos como: 1) Objetivos de la decisión: Cada candidato tiene unas motivaciones distintas para estudiar un MBA. No es lo mismo realizar un programa de este tipo como director de una multinacional que como el emprendedor que recién pone en marcha su primer negocio. Antes de iniciar la búsqueda del programa, conviene dejar claro este elemento. No vale el «porque sí» o el «porque no». Las principales motivaciones suelen ser:

  • Complementar formación genérica o sobre un área en concreto.
  • Actualización de conocimientos ya adquiridos.
  • Motivación personal.
  • Satisfacer el interés específico por un tema.
  • Encontrar nuevas salidas laborales.
  • Consolidar un puesto de trabajo o nivel directivo.

2) Necesidad a cubrir: Cubrir una necesidad en términos formativos es lo mismo que focalizar la búsqueda. Es decir, definir hacia qué área o especialidad se quiere orientar el programa académico. Por lo general, entre los recién graduados de la universidad prima un interés de tipo genérico o por programas que abordan la gestión empresarial desde una visión global. Los másters más solicitados en este sentido son los de Marketing, Finanzas y Recursos Humanos. Sin embargo, el concepto cambia a medida que los candidatos acumulan experiencia en el sector de la gestión empresarial, pues entre ellos la preferencia es por los programas especializados: Finanzas bancarias, Riesgos Laborales, MBA Executive, Dirección y financiera y Operaciones y logística. 3) Modalidad de estudios: Para definir la modalidad más adecuada de un MBA, cada estudiante debe tener claras las circunstancias personales que influyen a la hora de tomar esta decisión. O dicho de otra manera, variables como el tiempo, la disponibilidad horaria y la facilidad para los desplazamientos. Por fortuna, en la actualidad, los centros formativos ofrecen numerosas opciones para que ni la distancia ni el tiempo impidan la realización de un MBA. El ejemplo más claro lo encontramos en las herramientas online, a la que día a día se suman nuevas instituciones. Las principales modalidades son:

  • Máster presencial: jornada entera.
  • Máster a tiempo parcial: mitad de jornada.
  • Máster semipresencial.
  • Máster online: a través de Internet.

4) Precio del programa: El precio es uno de los elementos que más preocupa a los candidatos. Antes de elegir un programa específico, conviene mirar el bolsillo. Los MBA no son especialmente baratos, pero las instituciones ofrecen múltiples posibilidades de financiación. Además, existen varias plataformas en Internet que proporcionan créditos flexibles a los estudiantes que previamente hayan justificado su interés por un programa. Se trata de entidades para las que el principal objetivo es ayudar a quienes no cuentan con los recursos necesarios para realizar una formación de este tipo. Otro recurso por el que se inclinan otros son las tradicionales becas, ya sean de carácter público o privado.  

¿Cómo elegir el programa de un MBA? Algunas pautas

Cuando se trata de elegir un MBA, una de las principales preocupaciones que tienen los alumnos es el tiempo que tardarán en recuperar la inversión que supone un programa de estas características, algo que no siempre es inmediato. El programa de estudios es el factor esencial de la búsqueda. De él dependen tanto los beneficios como la proyección que el candidato pueda obtener en el terreno profesional. Una buena elección del programa puede basarse en criterios como:

  • Nivel de aprendizaje: lo que el programa ofrece en sí mismo. Esto debe ir de la mano con los objetivos de cada candidato.
  • Flexibilidad: que los horarios y los plazos de entrega vayan en consonancia con las actividades cotidianas de los estudiantes. Por ejemplo, una persona que se desempeñe en una empresa no tendrá la misma flexibilidad horaria que otra haya decidido tomar un período sabático.
  • Requisitos exigidos: el candidato debe mirar si cumple con los requisitos que la escuela de negocios o institución solicita previamente. De hecho, es necesario que esté al tanto de los proceso de selección que en algunas de ellas se llevan a cabo para garantizar el buen nivel académico de los estudiantes.
  • Calidad del centro: también importa la calidad del centro o institución. Los programas de las escuelas más reconocidas suelen estar mejor valorados a la hora de nuevas salidas profesionales.
  • Profesorado: la trayectoria de los docentes es un buen indicador del nivel y la oportunidad de un programa. Según su trayectoria, los maestros pueden darle un giro en uno u otro sentido a los contenidos de un MBA.
  • Instalaciones: quizá parezca algo secundario, pero no lo es tanto cuando se trata de servicios adicionales como el acceso de bibliotecas, material de ayuda y la comodidad de las sedes. Además, en esta categoría se pueden incluir aquellos servicios complementarios que algunas escuelas de negocios ofrecen, como por ejemplo las plataformas virtuales o los grupos de antiguos alumnos.
  • Networking: es un servicio orientado a las bolsas de empleo de los estudiantes que cursen en MBA. En algunas ocasiones están tan bien diseñado, que es casi seguro obtener una plaza laboral tras finalizar los estudios.