5 habilidades de un líder democrático

El liderazgo empresarial es una función imprescindible dentro de cualquier organización. Su objetivo es guiar al equipo de trabajo para alcanzar unas metas determinadas, los objetivos corporativos y garantizar el correcto funcionamiento de la empresa. lider democratico Sin embargo, existen diferentes estilos de liderazgo, cada uno de ellos caracterizado por una serie de métodos y prácticas diferentes, que no son siempre igual de eficaces y cuyas consecuencias y resultados varían mucho.

Entre estos estilos de liderazgo se haya el democrático, considerado como uno de los más eficaces y positivos para la mayoría de las organizaciones empresariales. En este tipo de liderazgo, conocido también como participativo, la figura del líder cumple con un perfil determinado, en el que resaltan una serie de habilidades y destrezas concretas.  

 

Habilidades del líder democrático

El estilo de liderazgo participativo se caracteriza porque el líder busca la participación de su equipo y el consenso en la toma de decisiones. Para éste líder, su equipo es lo primero. Conoce el valor del talento humano y las ventajas de trabajar en un clima participativo, donde todos se sientan escuchados, reconocidos y valorados. Este tipo de líder invita a cada uno de los miembros de su equipo para que ofrezca su opinión, agradeciendo y premiando las intervenciones, especialmente aquellas que ofrecen soluciones innovadoras y creativas. Este tipo de líderes se caracterizan por poseer y poner en práctica una serie de habilidades, entre las que se encuentran:

  1. Capacidad para la escucha activa. La principal virtud de este tipo de líderes es su habilidad para escuchar activamente a cada uno de los miembros de su equipo. Hace un gran esfuerzo por comprender las aportaciones de los demás, las valora y las pone en práctica, siempre que considere que son eficaces.
  2. Carisma. Suelen ser personas carismáticas, con una gran facilidad para atraer y relacionarse con los demás. Este carisma juega a su favor y los líderes lo utilizan para mejorar las relaciones con sus seguidores y mediar en los conflictos.
  3. Empatía. También gozan de la habilidad de empatía, que les ayuda a ponerse en el lugar de los demás y comprender la situación por la que están pasando. Esta capacidad, junto con su carisma natural, hacen que las relaciones personales no sean problema y que se ganen el aprecio y admiración de los miembros de su equipo. Son uno de los líderes más valorados y queridos.
  4. Delega responsabilidades. El líder democrático confía en su equipo y una forma de demostrárselo es delegando responsabilidades en cada uno de ellos. Es un líder que conoce muy bien a los integrantes de su equipo, sus habilidades, necesidades y aspiraciones, por lo que les ofrece pequeños retos que puede cumplir y les alienta para superarse día a día.
  5. Gran comunicador. La capacidad de comunicarse de manera eficaz es otra de las características destacables de este tipo de líderes. Además de expresarse con claridad, saben qué, cómo y cuándo deben transmitir sus mensajes. Gracias a esta habilidad son capaces de hacer participar a su equipo y de conseguir un clima de cooperación no competitivo.

  Convertirse en un líder democrático no es sencillo. La falta de experiencia y las características del equipo de trabajo, pueden dificultar la puesta en práctica de este estilo de liderazgo. Escuchar las aportaciones de todos los miembros y buscar el consenso del grupo es una tarea lenta y compleja, aunque los resultados son muy enriquecedores.