Walt Disney: del fracaso a la gloria

Cualquier empresario debe tener muy claro que el fracaso es un obstáculo al que, muy probablemente, deberá enfrentarse en algún momento de su vida. Eso sí, es importante hacer hincapié en que puede convertirse en un simple obstáculo en un largo camino. La clave para lograrlo está en la forma de enfrentarse a él, aprendiendo siempre de los errores. Son muchos los grandes personajes del mundo de los negocios que, tras fracasar, lograron llegar a la gloria. Uno de ellos fue Walt Disney, uno de los genios más creativos del siglo pasado. A continuación te contamos su historia que, sin duda, puede servir de inspiración.

 

Diferentes fracasos

Aunque todo el mundo conoce bien la factoría Disney, lo cierto es que la mayoría ignora la verdadera historia de su creador que, dejando a un lado rumores, resulta bastante interesante y motivadora. Lógicamente, nos estamos refiriendo a Walt Disney, cuyo nombre original es Walter Elias Disney. Nacido en Chicago en 1901, el padre de Mickey Mouse tuvo que enfrentarse a varios fracasos a lo largo su vida. Uno de ellos fue ser despedido del periódico “Kansas City Star” por falta de imaginación. Años más tarde se vengaría comprando ese mismo periódico.

 

En bancarrota

Otro de los grande fracasos de Disney tuvo lugar en 1923, cuando tuvo que declarar en bancarrota la empresa Laugh-O-Gram Film, especializada en cortometrajes animados basados en cuentos y relatos populares para niños, como “El Gato con Botas” o “Cenicienta”. Y es que, aunque los cortos eran bastante populares en Kansas City, los gastos excedían a los ingresos. Sin embargo, el estadunidense no se rindió.

Pérdida de los derechos

Así, tras el fracaso de su compañía, Disney se trasladó a Hollywood. Aunque apenas tenía 40 dólares en el bolsillo, llevaba consigo la última película que había producido: “Alice’s Wonderland”. Mientras buscaba trabajo en diferentes estudios de Los Ángeles, se decidió a enviar el filme a la distribuidora Margaret Winkler, que se mostró muy interesada en ella. De hecho, acabó contratándolo para más películas. Este fue el inicio del Disney Brothers' Studio, el estudio que fundó junto a su hermano Roy, que más tarde pasaría a llamarse The Walt Disney Company. En 1926 creó al famoso personaje Oswald para Universal Studios, pero pronto se dio cuenta de que la compañía lo había patentado. Por si fuera poco, durante esa etapa también perdió a algunos de sus colaboradores.

 

Mickey Mouse y Blancanieves

Tras perder los derechos de Oswald, Disney decidió crear otro personaje. Nos referimos nada más y nada menos que a Mickey Mouse. Tal fue el éxito del famoso ratón durante sus primeros años de vida que la Sociedad de Naciones premió al autor con una medalla de oro en 1935. Más tarde, en 1938, distribuyó “Blancanieves”, en la que el empresario arriesgó mucho dinero. Por suerte, le salió bien, obteniendo unos ingresos de 8 millones de dólares, lo que equivaldría actualmente a 98 millones. Disney murió de cáncer de pulmón en 1966, pero dejó tras de sí un gran imperio empresarial que todavía perdura.

 

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