Viajes suborbitales, un negocio galáctico

Actualmente existen cerca de diez compañías en todo el mundo que pugnan por hacerse fuertes en el mercado de los viajes suborbitales. Los viajes suborbitales son aquellos que se realizan fuera de la atmósfera terrestre, en la estratosfera, y que, por explicarlo de forma gráfica, permiten observar la curvatura azul de la Tierra enmarcada en la sólida oscuridad del espacio, algo que hasta la fecha únicamente medio millar de privilegiados en todo el planeta ha logrado ver en su vida.

 

El escritor Arthur C. Clarke, autor y co-guionista del conocido film 2001: Odisea en el espacio, señaló una vez que toda gran idea atraviesa tres fases. La primera, el “es imposible”. La segunda, el “es posible, pero no merece la pena hacerlo”.  Y la tercera y última, el “yo ya dije todo el rato que era una gran idea”. El mercado de los viajes suborbitales está ahora, por así decirlo, en una segunda fase clarkiana de las ideas revolucionarias.

 

Según la consultora estadounidense The Tauri Group, la inversión en este tipo de viajes aumentará en 432 millones de euros en la próxima década y más de 4.000 personas comprarán un billete para realizar uno de estos trayectos estratosféricos.

 

¿Dónde está la importancia de este tipo de viajes? Resulta que volar fuera de la atmósfera de la Tierra permite, gracias a la ausencia de gravedad, que una aeronave pueda desplazarse a unos 6.400 kilómetros por hora. A esa velocidad, la distancia entre Moscú y Nueva York se acorta a una hora de viaje. Entre Londres y Singapur, dos horas. Las repercusiones son elevadísimas. Ahora por ahora es una idea de las élites para que a medio plazo puedan disfrutarlo la élites. El verdadero negocio reside en convertir estos trayectos en asequibles para el gran público.

 

¿Y quién está invirtiendo en este tipo de viajes? Por ahora los súperricos. La consultora Knight Frank, en un informe publicado por el salmón británico Financial Times, ha señalado que 70 personas con más de 30 millones de dólares en activos líquidos están poniendo su dinero en este tipo de trayectos espaciales y que 13 de ellos acumulan una fortuna de 12.600 millones de euros.

 

Estas son las tres caras visibles de este nuevo mercado: