Seis errores que debes evitar en tiempos de crisis

Los líderes de equipos de trabajo saben que actualmente las personas son conscientes de las turbulencias del entorno empresarial. Para mantener el ritmo de trabajo y un espíritu positivo es necesario conocer los “atajos-trampa” que traen complicaciones y evitarlos.

 

En las convulsas circunstancias en las que se encuentran las organizaciones en estos momentos puede ocurrir que un líder pierda el control de la situación. A continuación se señalan los errores más comunes que puede cometer un líder y que es necesario conocer para soslayarlos.

1 - Volverse reactivo

Cuando un líder deja de recopilar información y de analizarla con ojo crítico antes de tomar decisiones, es seguro que incurrirá en graves errores. En ocasiones de urgencia y con contratiempos en el horizonte, un directivo puede verse tentado a tomar algún atajo en el proceso de toma de decisiones, pero debe tener en cuenta el coste generado por esa acción.

Las decisiones suelen tener repercusiones a largo plazo, por lo que uno no debe dejarse llevar por las prisas repentinas y perder la perspectiva.

Aún menos se debe volver a soluciones desechadas anteriormente, puesto que este sistema probablemente sólo conducirá a repetir equivocaciones del pasado que hicieron que se abandonaran esas vías de solución.

 

2 - Buscar refugio en “los de siempre”

Cuando las cosas se tornan difíciles, no es recomendable acudir a los mismos consejeros que han acompañado a la empresa en los últimos tiempos, sin que esto signifique prescindir de las opiniones de las personas de confianza. Es necesario adoptar una actitud de apertura hacia las nuevas ideas en lugar de refugiarse en la comodidad de las ideas ya conocidas, que aportan una sensación de seguridad que, ciertamente, es deseada en los tiempos de incertidumbre.

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”, Albert Einstein.

 

3 - Reducir los medios para producir lo mismo

No existe ninguna empresa que en su camino hacia el éxito haya logrado hacerse paulatinamente más pequeña. Lo que sí ha sucedido muchas veces es que algunas compañías terminan su trayectoria por no atender adecuadamente a sus clientes y por esperar que un pequeño número de personas pueda sacar adelante una gran cantidad de trabajo. Los recortes de recursos en una empresa deben hacerse con cuidado para poder afinar mucho, puesto que pueden salir muy caros a largo plazo.

En estas situaciones, en muchos casos es rentable preguntar a los propios miembros del equipo cuáles son los ajustes que ellos consideran que podrían llevarse a cabo: nadie conoce mejor los requerimientos de una empresa para la producción que sus propios profesionales, los que están en la base productiva y entienden qué es absolutamente imprescindible para hacer bien el trabajo y qué es prescindible. Incluso es posible que algunos de ellos prefieran tener una jornada reducida y tú no hayas tenido noticia de ello.

 

4 - Buscar clientes nuevos

No olvides que los mejores prescriptores para tu empresa son tus clientes actuales, así que deberás poner buen cuidado en lograr que estén satisfechos en estas circunstancias difíciles. Es posible que se vuelvan más exigentes y menos fieles, por lo que debes prestar atención a sus requerimientos. De esta forma es posible que consiga obtener nuevos clientes potenciales atraídos por las recomendaciones de los consumidores reales de los productos o servicios de tu empresa. Haz que tus clientes se sientan especiales y obtendrás la recompensa a largo plazo.

 

5 - Satisfacer los egos profesionales

En muchas ocasiones, los intentos de algunos miembros del equipo por demostrar su valía profesional hacen que se desperdicie el tiempo en aportaciones que no proporcionan un valor añadido real, sino que son fruto de comportamientos motivados por necesidades personales de reconocimiento.

Es necesario saber discriminar bien dónde reside el talento y qué aportaciones son realmente valiosas.

 

6 - Caer en el pesimismo

Es completamente inútil lamentarse de las noticias y emplear el tiempo en hacer comentarios sobre la difícil situación que atraviesa la economía. Lo que realmente ayuda es conseguir un aprovechamiento óptimo del tiempo, con relaciones enriquecedoras que aporten valor al trabajo del equipo.