Marc Vidal: “En España no se emprende porque se teme al fracaso”

“Explorador” o “dreamer” son dos palabras que definen a Marc Vidal (@marcvidal), autor de Una hormiga en París (Alienta). A caballo entre Dublín y Miami, este consultor de innovación y medios sociales para grandes compañías es en la actualidad un emprendedor de éxito y un prestigioso analista económico, cuya firma puede leerse en diversos medios de comunicación. En esta entrevista expone sus puntos de vista acerca de la emprendeduría.

 

¿Es España un país de emprendedores?

En España no se emprende porque se teme al fracaso. Se cree que fracasar es algo que te va a acompañar toda la vida, que no vas a poder superarlo y que estás acabado. Hay países donde el fracaso se convierte en un elemento de aprendizaje. Eso es fundamental. En España se está viviendo un momento donde la palabra emprendedor se prostituye y se utiliza como pancarta publicitaria. Todo el mundo tiene algo para los emprendedores. Pues no. No todo el mundo puede ser emprendedor ni acelerar empresas. Es una cosa que se tiene que hacer de forma más orgánica y hacerlo artificialmente, como se está haciendo, provoca que no se lo crea nadie. En EEUU los fondos que crean dinero para emprendedores no son los bancos, son emprendedores que tuvieron éxito previamente o fondos creados por estos mayoritariamente.

 

¿Cómo se puede innovar fracasando?

Tengo claro que, de todos los elementos de aprendizaje que he tenido en mi vida, el que mayor valor y grado de conocimiento me ha aportado, han sido cada uno de los errores que he sufrido. Sin embargo, como explico a veces, lo que me preocupa es que nadie muestra el modo de aprovechar el fracaso adecuadamente, no existen escuelas que te formen en el modo de equivocarse cada vez mejor.

 

¿Qué fue lo que más le costó cuando empezó a emprender?

Los que hemos puesto en marcha nuestros sueños, sin saber si era posible tan siquiera, sabemos que es eso de pasar noches en vela, redactando, corrigiendo, trabajando en la soledad de las noches y los días que se amontonan unos encima de las otros. Vivir es ese domingo por la tarde, exhausto pero ilusionado, viendo desde la ventana del despacho como las familias pasean, las parejas hacen cola para el cine y el mundo no se detiene en su curso sinuoso de fin de semana. Soñar y emprender van juntos, juntos en la búsqueda, tal y como están las cosas, de la única salida. Lo más difícil es mantener la intensidad de esos sueños cuando todo indica que estás en un callejón sin salida. La suerte es que con el tiempo sabes que, si no te rindes, y a pesar de todo, merece la pena.

 

¿Qué no volvería a hacer en el ámbito del emprendimiento si tuviera la oportunidad de volver atrás?

Todo lo que he hecho ha tenido un valor. Incluso los errores, las decisiones equivocadas, han servido para aprender algo. No cambiaría prácticamente nada.

 

¿En qué fallamos los emprendedores?

En creer que la idea es lo más valioso. En creer en los business plan son una hoja de ruta creíble. El business plan no es más que una opción de ruta, una línea que nos cuenta donde estamos y cómo pensamos lograrlo, no lo que vamos a lograr. Lo principal es quien va a ejecutarlo. El equipo. En la emprendeduría tecnológica hay un error común que es centrarse de un modo exagerado en el desarrollo y en olvidar que algun dia se tendrá que poder vender. Eso me ha pasado a mi en alguna ocasión.

 

¿Es la financiación el mayor problema a la hora de empezar hoy una empresa?

Es uno de ellos, como la existencia de un ecosistema real y eficiente que impulse un modelo emprendedor. Sin embargo el principal problema es el de considerar el emprendedurismo como una especie de moda en lugar de como un motor económico de transformación social en sí mismo.

 

¿Qué consejos le daría a los alumnos de EAE?

Que cuando vean que no pueden más, que emprender se hace duro y difícil, que el sueño llega de madrugada y son incapaces de teclear nada más, que el día a día se hace pesado y requiere hasta el último aliento, que piensen en el motivo por el cual empezaron esa aventura y lo que ya sabían que suponía todo: les diría que durante un tiempo les tocará vivir como muchos no querrán, para en el futuro hacerlo como muchos no podrán. Y que si no sale bien, si el destino no se alcanza como se esperaba, valoren el trayecto, lo que aprendieron y lo que disfrutaron.

 

Mojca Vovk

Muy buenas recomendaciones Marc!!!!!!!!!

Mario

Sencillamente genial. Ahí esta la clave: saber "fracasar". Es cuestión de un cambio cultural.

Franz

Gracias por tus recomendaciones .... Ahora que vuelvo a mi inicio de mi carrera profesional, donde inicie con un proyecto, y me ha hecho recordar lo duro que es, pero hay algo que siempre te hace superar las dificultades, la ilusión por el proyecto y saber adaptar la idea al momento, espero no adelantarme al tiempo como me pasó en el pasado