Los riesgos a los que se enfrentan los mercados en 2015

Los primeros compases de 2015 serán movidos en los mercados financieros. La primera prueba de fuego estará en Grecia. Será el 25 de enero cuando se celebren elecciones presidenciales en Atenas, unos comicios que los sondeos señalan que ganará la formación izquierdista Syriza. Este partido, dirigido por Alexis Tsipras, inquieta a las autoridades europeas y a los grandes inversores institucionales porque es partidario de reestructurar la abultada deuda griega y de salir del euro, circunstancia que podría poner en peligro el proyecto de la moneda común.

 

En España, según la revista estadounidense MarketWatch, el auge de la formación política Podemos, que guarda ciertas similitudes con la Syriza griega, es uno de los factores de riesgo a tener en cuenta este 2015. En mayo están previstas las elecciones municipales y a finales de año las generales (sin contar con unas posibles autonómicas catalanas que nadie sabe a ciencia cierta cuándo serán por ahora). Podemos inquieta porque propugna la semana laboral de 35 horas, la reducción de la edad de jubilación o, como sus camaradas en Atenas, una quita a la deuda pública española.

 

Por otro lado, también en enero, el Banco Central Europeo (BCE) hará públicas por primera vez las actas de sus reuniones. Muchos analistas consideran que será entonces cuando se podrá tomar el pulso a lo que sucede en Frankfurt en relación al programa de expansión cuantitativa (el famoso QE, quantitative easing), que debería servir para empezar a comprar bonos de diferentes países de la eurozona, algo que a los alemanes les pone los pelos de punta. Según MarketWatch, una de las opciones que tiene el presidente del regulador bancario europeo, Mario Draghi, es comprar dólares para crear dinero y hacer bajar el euro.

 

Asimismo, la publicación estadounidense advierte de que la tensión entre Rusia y Ucrania es una de las principales amenazas para la economía mundial. La crisis del petróleo se ha cebado en las arcas de Moscú, a la que se le acaba el dinero fácil. Algunos analistas prevén revueltas del tipo ‘primaveras árabes’ en países de la antigua órbita soviética como Bielorrusia, Georgia y Kirguistán.

 

A vueltas con el petróleo, uno de los factores que puede desestabilizar (aún más si cabe) el mercado del oro negro es la cacareada fusión entre las petroleras europeas BP y Shell, según MarketWatch. Al parecer 2015 será el año en el que los dos gigantes podrían optar por unir fuerzas y reducir costes para mantener beneficios.

 

Dos factores de riesgo más. Por un lado el convulso Oriente Próximo, con la cruda guerra de Siria y el establecimiento del grupo terrorista Estado Islámico en la región. La paz en Damasco daría aire a los mercados y beneficiaría al precio del petróleo. Por otro lado, según alerta la publicación estadounidense, existe la posibilidad de un estallido de la burbuja tecnológica china.

 

Más información:

Seven shocks for the markets in 2015