Los MBA vuelven a estar de moda en la empresa

Las empresas vuelven a fijarse en los MBA. El 80% de las compañías estudia contratar a algún graduado MBA así como de otros programas de escuelas de negocios a lo largo de este 2014. Esta es la principal conclusión que se desprende de la decimotercera Encuesta de Reclutadores Corporativos del Graduate Management Admission Council (GMAC), que establece que el incremento con respecto a 2013 en este ámbito ha sido de un 73%.

 

La crisis ha causado estragos en este ámbito formativo. Como sector, el de los MBAs ha sido desde 2008 en muchas ocasiones señalado como responsable del hundimiento económico. Un dato para demostrarlo. En 2009, un año después de caer Lehman Brothers, según este mismo informe de GMAC, menos de un 50% de las compañías tenía pensado incorporar a MBAs en su organización. Hoy la intención de las empresas en esta cuestión ha aumentado más de treinta puntos porcentuales.

 

"Los trabajadores con formación superior presentan mejores datos de empleabilidad, no sólo en nuestro país sino también en el conjunto de Europa”, señala David Riu, director académico de EAE Business School, en el diario Expansión. Según el Strategic Research Center de EAE, la tasa de paro entre las personas que realizan un máster ronda el 8% frente al 13,7% de los que sólo poseen un título universitario y al 26,6% del total nacional.

 

Además, según un informe de la Universidad La Salle y la consultora de recursos humanos ICSA recogido por Cinco Días, los empleados con más estudios y aquellos con menos cada vez tienden a sufrir una brecha mayor entre sus remuneraciones. Sin ir más lejos, de 2007 a 2013 el gap entre unos y otros se ha ampliado nada menos que un 73%. Es decir, los colaboradores sin estudios universitarios cobraron en 2007 un 49% menos que aquellos empleados con un título, una diferencia que se ha situado en 2013 en el 86%. Según el informe de GMAC, en términos salariales los MBA estadounidenses ganarán de media este año 95.000 dólares (70.000 euros) por los 69.000 (50.000 euros) de los europeos y los 21.340 (15.600 euros) en Asia-Pacífico.