Los cinco principales errores de un emprendedor principiante

Iniciativa personal, perseverancia, habilidad para establecer y alcanzar las metas, capacidad para reconocer y resolver problemas y pedir ayuda y usar su retorno son algunas de las características comunes que definen a los buenos emprendedores. Ahora bien, muchos saben que todas estas virtudes pueden tornarse defectos si no se gestionan adecuadamente.

El emprendedor en sus inicios puede llegar a cometer errores que le supongan auténticos obstáculos en el camino. Se requiere de habilidad mental y emocional para poder salir airoso de todas las vicisitudes que se vayan produciendo a lo largo de la trayectoria de un proyecto empresarial incipiente. 

Desde la revista Emprendedores  han realizado un listado con los cinco errores más comunes que cometen los emprendedores noveles (para que no los cometan). Son los siguientes:

1).- No hay que hacerlo todo. Una de las principales razones por las que muchas empresas acaban cerrando se debe a que el emprendedor de marras, ya sea por costes o por desconfianza o por ignorancia, termina queriendo hacer de todo en su empresa.

2).- Solo o en compañía. El debate en esta cuestión es intenso y permanente. Mientras unos piensan en que mejor acompañado, sobre todo en los primeros compases de un proyecto empresarial, otros consideran idóneo ir solo porque permite más agilidad de movimientos.

3).- Señales de alerta. Un error común entre los emprendedores principiantes es el siguiente. La empresa recibe muchos pedidos de un cliente durante un cierto tiempo. Todo va bien hasta que un día empieza a retrasarse en los pagos. ¿Qué hacer? Hay que saber decir no.

4).- Todo por escrito. La mejor manera de evitar malos entendidos o confusiones y disgustos innecesarios es tener toda la comunicación de la empresa con clientes por escrito. De este modo siempre podemos hacer valer la palabra dada en un momento con la firma de quién promete tal o cual cosa.

5).- Rodearse bien. Montar un equipo para una empresa no es una reunión de amigos frente a unas cervezas. Se trata de trabajar con la mejor gente, la más formada y la que aporte más valor a nuestro proyecto. Hay que rodearse de un buen equipo si pretendemos que todo salga bien.