Juan Martínez Barea: “Lo más importante para este mundo que viene es la actitud: proactiva, positiva, ambiciosa y global”

Juan Martínez Barea es embajador para España de la Singularity University, una universidad disruptiva liderada por los gigantes tecnológicos NASA y Google. Máster en Dirección de Empresas (MBA) del Massachusetts Institute of Technology (MIT), Martínez Barea es máster en Economía de la École Centrale París e ingeniero industrial de la Universidad de Sevilla. En El Mundo que Viene explica por qué las próximas décadas serán las más apasionantes de la Historia de la Humanidad.

 

¿Cuáles son los aspectos clave del mundo que dibuja en su libro?

Intento plasmar los grandes cambios que se están produciendo en el mundo en este momento. En España, debido a la obsesión desde hace siete años con la crisis económica, que parece que no pasa nada más el mundo, y que fuera de esa crisis, el mundo evoluciona a una velocidad increíble, están pasando cosas espectaculares. Llevamos un montón de años viviendo importantes cambios. Durante los años que quedan de esta década se va a construir un mundo completamente diferente al actual. Las grandes tendencias, que las vemos ya día a día, van a tener un gran impacto en el mundo, mucho mayor de lo que vemos en España.

 

¿Me podría pormenorizar los puntos clave de este mundo que describe?

El primer punto clave es la hiperconectividad. Todos somos conscientes de su llegada pero no de su espectacular aumento en los próximos años. En el mundo desarrollado hay aproximadamente 2.700 millones de personas conectadas a internet y, según previsiones de Google, en 2020 serán 7.000 millones. Por lo tanto, esa hiperconectividad se va a extender al planeta entero. Eso tendrá unas consecuencias brutales.

 

Entiendo, ¿y el segundo punto?

La aceleración tecnológica. La tecnologización de nuestras vidas no ha hecho más que comenzar. Mi teoría es que todos los sectores se van a volver de alta tecnología. Históricamente se ha pensado que biotech, nanotech, etcétera, son las únicas destinadas a la alta tecnología pero realmente va a arrasar en todos los sectores.

 

¿Por ejemplo?

La industria del taxi y Über, que ha revolucionado al sector completamente. Cualquier sector, sea el que sea, se va a ver transformado de arriba a abajo por la tecnología. En el libro analizo cuáles son las tecnologías que van a cambiar el mundo, como la robótica o la energía solar, de la que se estima que 2030 tenga capacidad para cubrir las necesidades del planeta. Lo bonito de la tecnología es que no hay que tener un doctorado ni ser un experto del MIT para usarla. Cualquier emprendedor puede revolucionar ahora el mundo con la tecnología. Es algo fantástico para que se lancen a conquistar el mundo.

 

¿Y el tercer punto?

Es el gran cambio geopolítico que vamos a vivir. El mundo ha tenido históricamente unos países más ricos y otros más pobres. Últimamente hemos visto como China e India emergían. Pues bien, eso no ha hecho más que comenzar. En 2020, la ONU prevé que siete de las 12 economías más ricas del mundo serán emergentes. En 2020 la economía más grande del mundo será la China, después India, México… Las consecuencias son brutales. Cientos de millones de personas en la pobreza de pronto serán de clase media. Estos países están muy poblados. Todos juntos son más de 4.000 millones de personas y a principios de la década veremos que estos habitantes, que hace 20 años no existían para el mundo desarrollado, de pronto estarán codo con codo en la primera línea de la competencia mundial y conectados a Internet. El panorama será completamente distinto.

 

¿Estas cifras también tienen su cara a y su cara b?

Claro. Por un lado, son 4.000 millones de nuevos competidores y, por el otro, son 4.000 millones de potenciales consumidores, de clientes para nuestros productos, de turistas para nuestro país, de colaboradores... Podemos colaborar con el mundo entero.

 

¿Las empresas españolas han perdido este tren?

Hay gente que está en primera línea mundial y gente que se queda atrás. Yo soy muy optimista en cuanto al futuro de los españoles en este mundo que viene (o que ya está aquí). Quiero explicar en mi libro que cualquier persona, esté donde esté, puede competir con los mejores del mundo. En España prestamos atención a lo que no debemos, a las cosas que no tienen importancia. Veo mucho pesimismo en España y estamos mejor que nunca en la historia en el mundo. Las empresas españolas, con la crisis, o han salido fuera o han muerto y al salir fuera, o innovas o no tienes nada que hacer.

 

¿Quizá este mundo que viene es más desigual?

Veremos qué pasa. Será todo mucho más meritocrático. Cualquier persona, esté donde esté, y con los recursos que tenga, podrá competir con los mejores. Por eso creo que es un mundo mejor. Soy partidario absoluto de la meritocracia. Me da mucha pena cuando veo a chicos que por su situación socioeconómica o por haber nacido en un lugar sin recursos no tiene acceso a oportunidades. Lo que viene será más justo. Eso sí, la gente que no se prepare lo va a tener muy duro.

 

¿Cómo considera que debe formarse un profesional para ser competitivo en este nuevo escenario?

No hay duda: el profesional debe ser global. Hay que dominar el inglés, es el idioma del mundo. Tienes que poder competir de igual a igual con nórdicos, alemanes, etcétera. También considero una condición sine qua non vivir fuera, irse de España, aunque sea a servir cafés a Londres una temporada. Vivir fuera te hace crecer como persona y como profesional. También hay que tener una iniciativa y una capacidad de emprender como nunca antes. Lo del trabajo fijo para toda la vida se está acabando. Todos tendremos que ser una start-up. Por último, se elija el sector que se elija, uno debe estar en punta de lanza. El mundo es un solo mercado y eso precisa aprendizaje continuo, estar conectado con los centros de innovación de tu ámbito de actividad….

 

¿Qué consejos le daría a los futuros profesionales que salgan de EAE?

Lo más importante para este mundo que viene es la actitud. Para competir en este mundo que viene lo importante es tener una actitud proactiva, positiva, ambiciosa, con visión global. Parece lo más fácil pero también es lo más difícil.