Juan Ignacio Crespo: “En 2016 deberíamos enfrentarnos a otra recesión y a partir de 2018, la salida de la crisis”

Licenciado en Ciencias Matemáticas por la Universidad Complutense de Madrid, la dilatada carrera profesional de Juan Ignacio Crespo le ha llevado al Tesoro, donde durante un lustro negoció las emisiones de deuda pública y los préstamos en divisas del Reino de España, a Caja Madrid o a Telefónica, entre otras destacadas empresas en las que ha ejercido cargos de responsabilidad.

 

Colaborador en diversos medios de comunicación publica ahora Cómo acabar de una vez por todas con los mercados (Deusto), un libro en el que a través de su método predictivo explica cómo son los mercados que tanto influyen en todos los ámbitos. Es miembro del Cuerpo Superior de Estadísticos del Estado y durante diez años fue profesor en las Universidades Complutense y Autónoma de Madrid.

 

 

¿Por qué hay que acabar de una vez con los mercados?

A los mercados se les tiene por todopoderosos pero tienen un aspecto risible muy importante, son muy endebles. En contra de la teoría clásica, son predecibles y dedico parte del libro a contar por qué y el método que utilizo para dar mis argumentos. Lo aplico a mercados de renta variable, a divisas y a materias primas.

 

¿Qué sucede para que tengamos esa percepción del poder de los mercados?

Los mercados se han globalizado pero los gobiernos no. Cuando se tratan de tú a tú, en los momentos de emergencia total, cuando se forman embriones de lo que podría ser un Gobierno mundial, como en noviembre de 2008, con la reunión del G20, allí se actuó como una especie de embrión de gobierno mundial, que luego, cuando se pasó la emergencia, prácticamente desapareció.

 

Usted dice que podemos saber qué harán los mercados y que lo podemos utilizar en nuestro beneficio. ¿Me lo puede explicar?

Es un método en el que ya empecé a hablar en mi libro anterior, que se llama Las dos próximas recesiones, y que yo he llamado chartismo histórico, que es cosecha propia. Su esencia reside en que ante cualquier situación económica desconcertante o más o menos complicada, todo el mundo busca orientación. Esa orientación, el chartismo histórico la encuentra en situaciones del pasado que puedan compararse con la situación actual. El éxito del método es encontrar aquellas situaciones del pasado documentadas, muchas no lo están, muy parecidas al momento actual y ver si se repite ahora.

 

¿Y siempre le ha funcionado este método?

El problema que tiene este método es que a veces no existen series históricas lo bastante largas como para poder orientarte. Para mí, la mejor serie de todas es la del Dow Jones, que es el primero de los índices conocidos y que tiene ya 118 años de historia. En 118 años, el Dow Jones lo ha visto todo, se han dado todas las variantes de crisis que se pueden dar. Me podría equivocar y que de repente estuviéramos en una que no se hubiera dado en 118 años, pero desde el año 2002 en una conferencia en la bolsa de Madrid, yo aposté a que se había iniciado un periodo histórico comparable al que va de 1965 al 1982. Y también similar al que fue del 1900 a 1914. A partir de ahí empecé a hacer profecías basándome en ese método.

 

¿Qué me recomendaría leer si quiero conocer más acerca de los mercados?

Hay un libro que recomiendo siempre que es La Historia Monetaria de Estados Unidos de Milton Friedman. Lo tengo como libro de cabecera.

 

La crisis en España, ¿toca a su fin, como sostiene el Gobierno?

Sin ánimo de hacer propaganda pro gubernamental, el Ejecutivo tiene toda la razón en lo que se refiere a 2014. En cambio, 2015 y especialmente 2016 van a ser complicados por los objetivos de déficit ambiciosos que llegan desde Bruselas -2,8% del PIB en 2016- lo que significa que España tendrá que hacer un ajuste de unos 30.000 millones. El Gobierno siempre tiene algún mecanismo del que puede echar mano, como privatizar Loterías o AENA.

 

Cierto, pero eso ya está en la agenda, ¿no?

Está en la agenda del Gobierno pero no está contado como ingreso. Para esos años hay que dar un impulso fuerte a la economía porque cuando se vendan las joyas ya no habrá ninguna más. Según mi metodología, en 2016 deberíamos enfrentarnos a otra recesión y a partir de 2018, la salida de la crisis.

 

¿Una década de crisis?

Son 10 años, cierto, pero el ciclo completo se inició en mi opinión en 2000 con el pinchazo de la burbuja tecnológica, que ya dio las primeras pistas de lo que estaba por venir.

 

Usted sostiene ahora que en la bolsa estadounidense queda pendiente un recorte del 20%. ¿Es así?

En ciclos como éste, que se inició en 2000, por decirlo de forma muy esquemática suelen existir dos grandes terremotos en los que hay una caída de un 50 a un 60 por ciento. Uno fue en el 2000 y otro en el 2008-2009. Luego han existido varias réplicas. Una de esas réplicas se produjo en 2011. La otra réplica que queda para mí tendría que haberse dado ya hace unos meses, con lo que estoy en tiempo de descuento, o lo está el Standard & Poor’s.

 

¿Y de dónde cree que va a venir el siguiente batacazo? ¿Tecnología?

La tecnológica ya prácticamente ha estallado. El índice biotecnológico del Nasdaq hace unos días acumulaba un descenso de un 20 por ciento. Por ahí puede venir. O también por los mercados emergentes. El periodo del 65 al 82 acabó con la crisis de pagos de Latinoamérica. La inquietud en los mercados emergentes, que empezó en mayo del año pasado, y que tuvo otro repunte en septiembre, y otro brote en enero, puede ser lo que provoque el próximo batacazo.

 

¿Es un mal momento para invertir en el Ibex, por ejemplo?

El Ibex debería tener un buen año si no se lo impide el Standard & Poor's. Con todo, yo tengo la perspectiva de que el Standard & Poor's tiene pendiente una caída del 20 por ciento así que no iría con mucha decisión al Ibex. Ahora bien, si ese recorte del Standard & Poor's se sigue retrasando, el Ibex es una buena oportunidad.

 

Una de las consecuencias de la crisis es el aumento de la desigualdad. ¿Está de acuerdo?

Todo lo que se está diciendo acerca del aumento de la desigualdad me parece un auténtico disparate. Durante las crisis pierde todo el mundo. Muchas veces la gente confunde aumento de la desigualdad con que Warren Buffett tenga en lugar de 60.000 millones 70.000 millones y que cualquier ciudadano tenga simplemente su salario y no se lo hayan incrementado. Están confundiendo comparación de patrimonios con comparación de rentas.

 

A continuación, te ofrecemos la entrevista que Juan Ignacio Crespo concedió a los compañeros del programa "El intermedia" en LaSexta.