Jordi Molins: “La clave para dedicarse al mundo del análisis financiero es aprender a luchar contra tus propias emociones”

Su trayectoria profesional le ha llevado a trabajar para un gran hedge fund estadounidense en Londres así como para distintos bancos europeos de los que ha gestionado diversas carteras. Jordi Molins, en la actualidad inversor institucional, relata en Confidencias de un especulador el testimonio de un profesional de las finanzas que ha estado en lugares clave de la historia económica y financiera de Europa y de España, como la polémica salida a bolsa de Bankia. Esta entrevista con Molins se produce días antes de que los peritos del Banco de España hicieran público su dictamen sobre la entidad nacionalizada y afirmaran que sus responsables, entre otros aspectos, maquillaron las cuentas para poder salir a bolsa.

 

Dice en el libro que “los especuladores son una consecuencia, no una causa de las crisis”. ¿Me lo puede explicar?

Si nosotros pensamos, como hay gente que piensa, que esta crisis ha sido causada por los especuladores, y nos ponemos a pensar y a hacernos algunas preguntas lógicas, nos encontramos con algún tipo de inconsistencia. Por ejemplo, por qué si los especuladores, que son seres malos y quieren hacernos daño, solo nos perjudicaron durante un periodo de tiempo concreto, mediados del 2010 a mediados de 2012, y por qué si los especuladores quieren hacer daño lo hicieron sólo en unos países, la periferia europea, y no lo hicieron en otros. La respuesta es muy prosaica y tiene que ver con las consecuencias macroeconómicas de las políticas de distintos gobiernos.

 

¿Me lo puede explicar?

En España, por ejemplo, que tenía una economía basada en el ladrillo vio como sus ingresos fiscales cayeron. Había una crisis externa, la de las subprime en Estados Unidos, pero que nos afectó de manera doméstica. Cayó la inversión en ladrillo, que tiene unas consecuencias fiscales, y allí empieza una segunda ronda de la crisis. Entonces lo que sí podemos ver es que los especuladores no causan la crisis sino que con sus capacidades, es decir, poder obtener un nivel de información muy elevado antes de que la gente sepa tal o cual cosa, son capaces de prever que va a pasar. Entonces cuando ven que esas políticas macroeconómicas van a hacer que haya una crisis se preparan para protegerse ante ello. Lo que podemos ver de esta manera es que los especuladores no causan la crisis sino que ven que algún otro la ha causado e intentan que las consecuencias negativas le afecten lo mínimo posible.

 

No son los causantes pero, ¿los especuladores pueden agravar la crisis?

Yo diría que no. Los mercados son muy complejos y hay distintos tipos de agentes. Se podría distinguir entre dos tipos. Los especuladores o inversores rápidos y luego están los inversores tradicionales: aseguradoras, fondos de pensiones, bancos, etcétera. Lo que afirmo es que el motivo principal por el cual los tipos a 10 años en España se fueron al fatídico 7% no fue por los especuladores atacaran a España - sería como un mosquito clavando el aguijón en la piel de un elefante-  sino que fue la huelga de brazos cruzados de los aburridos y enormes inversores tradicionales, que cuando vieron la crisis que venía dejaron de comprar la deuda en el mercado primario. Esto fue lo que hizo que los tipos se fueran hacia arriba y no las acciones de los especuladores.

 

¿Por qué?

Porque la capacidad de inversión que tiene un inversor tradicional en comparación con la capacidad de activos que tienen los especuladores es infinitamente mayor.

 

“Rodrigo Rato 'pasaba de todo'”, cuenta en el libro a propósito de la salida a bolsa de Bankia.

Lo que yo viví fue que la presentación de la salida a bolsa de Bankia en Londres, cuando Rodrigo Rato tenía que motivar a los inversores que acudimos a su presentación para que compraramos las acciones de la entidad que presidía, fue pasota por parte de su máximo responsable. Desconozco si tenía algún problema personal pero me extrañó mucho que en un momento tan clave y crítico como es la presentación de tu mayor proyecto ante inversores tradicionales, que serán claves para tu compañía, la presentación fuera bastante pasota.

 

¿Considera que la salida a bolsa fue una estafa orquestada por las autoridades?

Esto tiene que ver con la regulación sobre todo del Banco de España y también del Ministerio de Economía. En el libro explico que estuve en varias presentaciones del Banco de España, pero sobre todo en una, en la que hubo mucho más detalle, en la que el Banco de España nos dijo a los inversores institucionales que estábamos allí reunidos, que éramos muchos, que no teníamos nada de que preocuparnos de la salud del sistema financiero español. En esa presentación yo levanté el dedo y dije que eso no creía que fuera cierto y que realmente el sistema financiero tenía un grave riesgo de colapso.

 

¿Y qué pasó?

A ver, si usabas los argumentos oficiales, que eran los del Banco de España, pues la situación de Bankia era lo suficientemente buena como para merecer la posibilidad de salir a bolsa. Si tú usas mi argumento, es decir, que ya se podía saber, no con estimaciones y creencias, sino con datos fehacientes de entonces, que se avecinaba una crisis muy fuerte en el sistema financiero español, entonces Bankia nunca debió haber salido a bolsa.

 

¿Fue una estafa?

A ver, estafa es una palabra técnicamente definida a nivel legal. No soy abogado ni legalista y no usaré esa palabra. Yo soy un técnico y lo que puedo afirmar es que, bajo mis análisis, Bankia nunca tendría que haber salido a bolsa. Obviamente después hay muchas preguntas: ¿por qué el Banco de España y el Ministerio de Economía tomaron una visión que era patente y técnicamente falsa? Con precios de mercado de aquel momento ya se podía saber que las carteras inmobiliarias en el sector bancario español estaban en bancarrota. La pregunta en este caso es legal y no voy a responder.  Financieramente, las condiciones que se dieron para la salida  a bolsa de Bankia no eran técnicamente correctas.

 

¿Cree que técnicamente España está saliendo de la crisis?

Ahora estamos en la situación en la que Mario Draghi, presidente del BCE, dijo aquello de “haré lo que haga falta para salvar el euro”. Ese fue el clímax, en julio de 2012, y a partir de ahí la deuda española pasó del 7% a los niveles actuales del 2%. Si te miras las cifras macro del PIB, de creación de empleo, etcétera, lo que ves es hay una ligera recuperación. Con todo, lo que creo que es clave es darse cuenta de que en Europa los países que lo están haciendo mejor son Grecia, Irlanda, España, Portugal… Italia está más o menos como Francia. La clave no es que estos países vengan de muy abajo sino que la recuperación es “artificial” porque se debe a la política monetaria. Grecia es el país que más se ha aprovechado de las políticas expansivas de Draghi. La recuperación se debe a una expansión brutal de política monetaria que parece tener sentido cuando uno mira la realidad de los países de la zona euro. La pregunta es cuáles son los límites de los planes de políticas de expansión monetaria.

 

¿Cuáles son?

Lo que sí que sabemos es que lo que domina al final es la política fiscal. La política monetaria puede ayudar pero un problema económico no se puede solucionar sólo así. La política monetaria está dominando de manera brutal. El BCE ha aceptado el papel de sumisión de la política fiscal. La recuperación puede durar mucho tiempo. Si el BCE continúa inyectando liquidez, el euro sigue bajando respecto al dólar, los tipos están bajísimos… De la misma manera que a un drogadicto le va bien la metadona esto puede hacer que durante mucho tiempo estemos así. No puedes estar toda tu vida de metadona, eso es un puente, una transición, aunque no creo que haya recaída a corto plazo.

 

¿Qué le recomendarías a alguien que quisiera empezar en el mundo del análisis financiero?

Hay dos vertientes. Una es la de capturar clientes y la otra es la de gestionar capital. La primera no está tan basada en el conocimiento profundo de las cosas sino en vender un producto; y la otra es la de ser capaz de predecir hacia donde van los mercados, que es algo muy complicado. Como digo en el libro, el ser humano está mal construido para invertir por lo que se debe realizar un proceso de aprendizaje para crear ‘nervios de acero’. La idea es comprar barato y vender caro. Es muy fácil de decir pero la realidad es que la mayoría de gente deja que sus emociones prevalezcan y al final acaban vendiendo barato cuando las cosas están muy mal y compran cuando la situación es muy estable y todo está metido en el precio. La clave para dedicarse al mundo del análisis financiero es un aprendizaje emocional para ser capaz de luchar contra las propias emociones. Pocas personas son capaces de hacerlo.