Ideas para fomentar una «cultura compartida»

Recomendaciones prácticas para animar a incorporar las nuevas tecnologías sociales en tus organizaciones.

1.- Reorganiza las funciones del equipo directivo
Pocas empresas tienen una hoja de ruta con un esquema claro sobre cuál será su futuro modelo de negocio en la Red. Para ir despejando esta incógnita, el equipo directivo debería contar con al menos una persona que asuma la responsabilidad de analizar las oportunidades y los riesgos que ofrece la integración de las nuevas tecnologías sociales en su empresa. En la era de la gestión del conocimiento, la balanza del poder dentro de las organizaciones también se verá afectada por las nuevas tecnologías. En el siglo XX, los directores generales de las áreas de ventas y ámbito financiero eran quienes más peso tenían dentro de la organización y, por tanto, dominaban las decisiones internas. En el siglo XXI, las decisiones no sólo serán más colegiadas, sino que los responsables del área de Comunicación y de Recursos Humanos asumirán una mayor visibilidad y poder dentro de la organización.

2.- Invierte en formación interna
Cualquier cambio o mejora en la organización empresarial debe ir acompañado de un programa de formación para lograr los objetivos marcados. Las innovaciones siempre conllevan un cambio de mentalidad. Muchos profesionales no se animan a testar las nuevas herramientas de la web social porque no saben por dónde empezar, cómo evaluar su eficacia o cómo medir los resultados obtenidos. Con el fin de ayudar a estos profesionales a entender mejor las implicaciones de las nuevas tecnologías, todas las entidades deberían invertir en programas de formación interna o externa para reciclar a sus equipos con el propósito de ayudarles a ponerse al día.

3.- Escucha la Web
Desde siempre, las empresas han querido identificar las tendencias de mercado, los próximos hábitos de consumo, las modas, etc. La web social ofrece a las empresas una gran riqueza de contenidos e información sobre sus productos, y los de la competencia, a través de los comentarios y artículos publicados en blogs, wikis y redes sociales por los propios consumidores. Existen infinidad de herramientas, gratuitas y de pago, que nos ayudan a rastrear Internet de forma eficaz. Ninguna de ellas detecta al 100% todas las menciones de nuestra empresa, pero, al igual que las encuestas de opinión tradicionales, nos permiten tener una aproximación bastante real de lo que está ocurriendo en la web social. La escucha permanente de la web social permitirá a las compañías gestionar mejor las percepciones que se generan sobre sus productos y servicios en la Red.

4.- Premia a tus empleados por intercambiar, compartir, valorar, etc.
La Web 2.0 tiene que ver más con un cambio de actitud en la empresa que con una mera inversión tecnológica. La incorporación de las herramientas Web 2.0 en las organizaciones desarrolla una serie de habilidades y cualidades humanas poco valoradas por las empresas, como el intercambio de conocimientos entre empleados, compartir la autoría en la creación de ideas, dialogar y argumentar diferentes puntos de vista, etc. Si verdaderamente quieres crear una nueva forma de hacer empresa y atraer talento, deberías incorporar estos nuevos valores como objetivos de negocio en la evaluación de sus empleados.

5.- Piensa en un futuro móvil – Cloud computing
El principal acceso a la información y a los contenidos sobre cualquier producto o servicio será a través de una aplicación web instalada en un soporte móvil, ya sea un teléfono, un portátil, una consola o un e-book. En definitiva, en un futuro próximo estaremos aún más conectados, navegaremos más tiempo por la Red pero almacenaremos más información en aplicaciones web y menos en nuestros ordenadores o terminales portátiles. Estos nuevos hábitos del acceso a la Red están determinando el enfoque del concepto Cloud computing, que significa básicamente que en lugar de tener que ir a un ordenador de sobremesa para acceder a nuestra información y a los programas informáticos que nos permiten procesarla, todos esos datos y aplicaciones estarán disponibles en la Red y serán accesibles para los empleados en cualquier momento y desde cualquier tipo de terminal. Ante esta evolución, algunas compañías están llevando a cabo varios proyectos piloto para conocer las claves del desarrollo de la movilidad en Internet:

- ¿Qué procesos del negocio se pueden gestionar a través de aplicaciones web?

- ¿Qué información podría ser compartida con proveedores o distribuidores?

- ¿Qué datos almacenamos y compartimos en la web social?

Las respuestas a éstas y muchas otras preguntas ayudarán a las empresas a descifrar algunas incógnitas y, tomar decisiones más adecuadas.

Nos encontramos ante una excelente oportunidad para innovar y replantearnos una revisión profunda de todos los procesos externos e internos de nuestras empresas.

Información extraída del libro “La empresa en la web 2.0”, Javier Celaya.