Guillem Cabrera: “Lo tengo que intentar siempre y no pensar que tengo miedo, aunque lo tenga”

Joven bailarín

Guillem Cabrera es un bailarín de 13 años que hace un par de años logró entrar en la prestigiosa escuela británica de danza The Royal Ballet, donde continuará formándose hasta los 15 años. Ahora, con la ayuda de Marc Cornet, cuenta su historia en el libro “Cuando los pies son tus alas”. Hoy tenemos el placer de hablar con este genial bailarín.  

 

- ¿Te gusta que te comparen con el famoso “Billy Eliot”?

Al principio me daba un poco de rabia, ya que las historias son muy diferentes, pero al final me he acostumbrado y pienso que es muy gratificante que te comparen con alguien que también le apasiona la danza. En la película, él tiene que bailar a escondidas de su familia y yo he tenido la suerte de que mi familia siempre me ha apoyado y ha respetado mis decisiones, incluso la de poder estudiar en Londres. Yo tengo mi propia historia, pero sé que no hay muchos referentes en danza y es normal que siempre comparen mi historia con la suya.

- ¿Qué es lo que más te gusta del baile?

No lo sé, solo sé que me gusta y que cuando bailo, no pienso en nada. Cuando estoy triste, bailo y así se me pasa. A veces no me doy cuenta y estoy bailando. Ahora que estoy estudiando en la Royal Ballet School y que a todos mis amigos también les encanta bailar como a mí, sé que me gusta mucho, ya que la exigencia de los profesores en las clases es muy alta y cada vez me gusta mas. Los fines de semana nos lo pasamos muy bien en nuestro tiempo libre y montamos coreografías. 

- ¿Qué sentiste cuando te informaron de que habías sido seleccionado para entrar en la Royal Ballet School de Londres?

Mucha alegría. Después de ver en las audiciones a tantos niños con tanto nivel y que yo había sido uno de los seleccionados, fue una alegría muy grande, ya que pensaba que no tenía ninguna opción de poder entrara a estudiar en la Royal. Al ser seleccionado quería probar y saber si sería capaz de conseguirlo o saber si me gustaba lo suficiente para irme de casa. Ahora sé que está valiendo mucho la pena el esfuerzo que hemos hecho toda la familia, aunque también es cierto que días antes de empezar mi primer año, lloraba, tenía mucho miedo y le dije a mi familia que no quería ir, que no estaba seguro de poder estar lejos de ellos. Por suerte, mis padres me aconsejaron que lo probara y que si no me adaptaba, me vendrían a buscar. 

- ¿Cómo reunieron tus padres el dinero para que pudieras entrar en la escuela?

Este tema lo llevan ellos y siempre me han dicho que solo me tengo que preocupar de estudiar, aprender y esforzarme en los estudios aquí en Londres. Sé que para ellos está siendo muy complicado y aunque siempre me lo han explicado todo, quieren que solo piense en los estudios y nada más. Mis padres hablaron con la escuela sobre que no teníamos el dinero para que yo pueda entrar, pero llegaron a un trato con ellos. Yo a partir de enero de 2018 llevaré 2 años estudiando en Inglaterra y se podrán acoger a las ayudas. Por esto, el pago de los 2 años y un trimestre lo pudieron fraccionar a 4 años. Ahora han pagado 2 años y queda por pagar la otra mitad. Hemos tenido la gran suerte que muchísima gente hizo donaciones y me quiso ayudar: familiares, amigos y desconocidos. Este año también he tenido una beca de Cultura de la Generalitat de Catalunya y sé que mis padres ya están trabajando para el curso siguiente.

- ¿Qué piensas sobre que tanta gente haya querido ayudarte a conseguir tu sueño?

Me hace muy feliz, ya que mucha gente ni me conoce. No solo por quien me ha hecho donaciones, sino también por los mensajes de apoyo que hemos recibido. A veces pienso que tengo que hacer un esfuerzo mayor para agradecerles su ayuda y demostrarles que estoy trabajando muy duro, para que se sientan orgullosos de mí. 

- ¿Qué te está pareciendo la experiencia de pertenecer a una de las mejores escuelas de danza del mundo?

Es muy chulo. Estoy aprendiendo mucho y me están ayudando a adaptarme lo más rápido posible, también con el inglés, para seguir el ritmo de los estudios. Poder realizar actuaciones con los bailarines profesionales de la Royal Ballet y poderlo hacer en la Royal Opera House, son cosas muy bonitas.  

- ¿Cómo es la escuela?

Es muy grande. Tiene dos alas, que son para los dormitorios, un ala es la de los niños y la otra ala es la de las niñas. El estudio lo hacemos en conjunto, pero las 4 horas de clases de baile diarias las hacemos separados. Tiene unos patios enormes. Las aulas y la cocina son muy grandes. El edificio era un antiguo palacio de la reina.

- ¿Cuál es el nivel de exigencia?

El del primer curso era menor, ya que ellos sabían que aún nos teníamos que adaptar al colegio y a las clases. Empezamos a hacer las cosas básicas y quizás los primeros meses eran un poco aburridos, pero ahora entiendo que ellos querían que aprendiéramos desde el inicio y nos han ayudado a mejorar mucho. En este segundo curso, el nivel de exigencia de las clases ya es muy alto en todos los sentidos. Ellos buscan lo mejor de nosotros para estar a la altura durante todo el curso y en las galas y actuaciones que hacemos. Este curso una niña y uno o dos niños no van a continuar en la escuela y eso aún nos hace trabajar más duro para poder demostrar que podemos estudiar en la Royal.

- ¿Te gustaría que fueran menos estrictos?

No, ya me gusta que sea así, es la manera de poder aprender mucho mas. Una vez te acostumbras a la disciplina de la escuela, ya sabes lo que puedes hacer y lo que no puedes hacer.

- ¿Qué haces en tu tiempo libre?

Durante la semana no tenemos tiempo libre. El sábado tenemos clase por la mañana, y después de comer salimos a pasear y vamos caminando a un pueblo que tenemos cerca, para poder comprar alguna cosa que nos hace falta, luego podemos mirar alguna película, leer un libro, jugar, montar coreografías, repasar para los exámenes, terminar los deberes, cosernos la ropa, no lo sé.

- ¿Qué echas de menos cuándo estás en Londres?

Sobre todo a mi familia y a mi hermano Gerard. También a mis amigos y el sol. Cuando el fin de semana nos quedamos pocos niños, ya que el resto se van a sus casas son sus familias, pienso que a mí también me gustaría estar el fin de semana con mi familia, pero nos organizan actividades para estar distraídos.

- ¿Qué le dirías a la gente que no se atreve a dejar su hogar por ir a buscar su sueño?

Que lo intenten, que los cambios siempre dan miedo. Yo, por ejemplo, tuve mucho miedo y muchas dudas, pero mi familia me decía “pruébalo y si no va bien, vuelve a casa”, pero que al menos que ni yo ni nadie me pueda decir nunca que no lo he intentado. El inicio del primer curso, los días antes de empezar, tenía mucho miedo y no quería ir a la Royal, bueno sí quería ir, pero quería que la escuela estuviera al lado de mi casa y, así, por las noches ir a dormir a casa o, al menos, los fines de semana. Las primeras semanas allí lloraba mucho y me sentía muy solo, pero al final me mentalicé y pensé que si yo quería ser bailarín tenía que aprovechar esta ocasión y poco a poco me fui mentalizando y cada vez lloraba menos. Mis amigos me ayudaron mucho también. Ahora siempre pienso que al menos lo tengo que intentar siempre y no pensar que tengo miedo, aunque lo tenga.