Fujifilm, de la foto al ébola

Muchos se sorprenden al conocer la firma que está detrás del medicamento que puede suponer la mejor baza para frenar la expansión global del virus del ébola, que en la actualidad ya ha terminado con la vida de más 8.000 personas en diferentes países del mundo, la mayoría en África, según los datos del Centers for Disease Control and Prevention de EE.UU.

 

La empresa en cuestión es la japonesa Fujifilm, famosa por ser uno de los mayores fabricantes de película fotográfica del planeta, amén de otros artilugios relacionados con el mundo de la fotografía, tales como cámaras reflex o de vídeo. La cuestión es que Toyama Chemical, que es una empresa filial del gigante nipón de la fotografía dedicada a la farmacia, ha elaborado un antigripal, Avigan, que ya se comercializa en Japón y que recientemente iniciará sus test de prueba en Francia y en Guinea.

 

De hecho, pastillas de este medicamento fueron suministradas a la enfermera madrileña infectada de ébola a finales del año pasado, Teresa Romero, quien finalmente superó la enfermedad.

 

¿Qué hace exactamente este medicamento? Fundamentalmente ayuda a bloquear los genes virales en las células infectadas. El stock actual es amplio y la compañía que lo comercializa tiene margen para ampliarlo rápidamente en caso de necesidad. Además, Fujifilm adquirió a finales de 2014 la estadounidense Kalon Biotherapeutics, especializada en la producción de vacunas.

 

Los expertos señalan que Fujifilm es uno de los ejemplos más claro de cómo funciona una gran corporación japonesa, con una visión a muy largo plazo (fueron de los primeros en vislumbrar el final de la fotografía en papel y el nacimiento del digital) y inversión en investigación y desarrollo. Muchas de las apuestas tecnológicas de Fujifilm se realizan a 15 o 20 años vista y cuando una funciona les proporciona una ventaja competitiva sin parangón.

 

Un claro ejemplo de ello es la división de instrumentos de diagnosis médica por imágenes a partir de sus tecnologías y lentes o la conservación de imágenes fotográficas en colágeno y antioxidantes para mejorar en el campo de la cosmética.

 

Las cifras hablan por sí solas. La facturación fiscal de la filial farmacéutica alcanzó el 16% del total mientras que la línea fotográfica únicamente logró el 1%.