Flexibilidad y personalización, claves en la formación de empleados

Formar a la plantilla es una necesidad. Las empresas se encuentran cada vez más ante la disyuntiva de formar regularmente a sus empleados, especialmente a los mandos intermedios y altos, o ver cómo la competencia termina por pasarles por encima como una apisonadora, una cuestión se da en compañías de muy variados sectores económicos.

 

La ley establece que el 0,7% de la remuneración de los asalariados se debe emplear en su formación. Muchas empresas utilizan la oferta de cursos como un incentivo de motivación para la plantilla. En el último año con registros completos, la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo estimó que 3,5 millones de empleados se beneficiaron de actividades formativas.

 

Las organizaciones empresariales saben que la formación es imprescindible para ser competitivos. Es una condición sine qua non. Es por ello que demandan de las escuelas de negocios metodologías flexibles que permitan conciliar el desarrollo profesional de los empleados en la empresa con la necesidad de profundizar acerca de conocimientos útiles para las dinámicas y objetivos de la organización para la que trabaja.

 

Las empresas buscan una mayor flexibilidad y customización en los programas formativos que se ofrecen. Es aquí donde entran en juego los cursos a distancia online y los métodos semipresenciales blended, como los que se llevan a cabo en la escuela de negocios EAE.

 

¿Cómo se lleva a cabo? Los empleados se presentan un par de veces en el centro docente, donde entran en contacto con alumnos y profesores y donde se imparten las clases que después se complementan con tutorías o ejercicios online, que pueden hacerse en cualquier momento y desde cualquier dispositivo móvil.

 

Ahora que parece que lo peor de la crisis económica toca a su fin este tipo de formación entra con fuerza en las empresas después de atravesar varios años en los que por motivos presupuestarios no entraba en los planes de muchas compañías.

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