Flexibilidad, velocidad y adaptabilidad, las tres características fundamentales de una tienda online de éxito

Cualquier compañía que se precie sabe ya que donde se la juega hoy es en la red. Deben quedar muy pocos en los consejos de administración de las grandes empresas -y de las no tan grandes- que no sepan que hoy en día 34,3 millones de ciudadanos en España tiene un móvil y que el 96% de los hogares españoles cuenta con uno de estos aparatos.

 

Seguro que también saben que, según las últimas cifras al respecto del Instituto Nacional de Estadística, el 69,8% de los hogares españoles disponía de conexión a Internet en 2013, tres puntos más que en 2012; y que el 53,8% de la población de 16 a 74 años utilizaba el año pasado Internet a diario, un porcentaje con una clara tendencia al alza.

 

A ello hay que sumar los datos que proporciona Ecommerce Europe, una de las mayores asociaciones de comercio online del mundo. Según sus cifras, el ecommerce ha pasado de mover 10.917 millones de euros en 2010 a 14.414 en la actualidad y, claro está, todo el mundo quiere quedarse con una parte del pastel.

 

Para ello hay que ser veloz, flexible y adaptable. Hay que disponer de una excelente plataforma online en la que los clientes realicen sus compras. ¿Cuál es el paradigma de las tiendas online? Según los expertos consultados por el diario El País, Amazon es la reina. ¿Por qué? Según Mauro Fuentes, experto en redes sociales de la firma de publicidad Ogilvy consultado por el periódico del grupo Prisa, “su triunfo en la sencillez y en la tecnología que no se ve”. Fuentes destaca el retargeting, es decir, “generar impactos en los usuarios cuando se han salido de la página”.

 

Cuando la marca salta al mundo online hay que llevar a cabo el mejor proyecto posible. Si no pueden suceder cosas como las que le ocurrieron a Marks & Spencer. La firma británica tardó más de dos años en lanzar su web y cuando lo hizo la plataforma estaba obsoleta. ¿Resultado? Una caída de las ventas online del 8% en tres meses.  Por si fuera poco, ahora con el creciente uso de los teléfonos inteligentes este mercado vuelve a cambiar y es fundamental adaptarse.

 

Eso sí, todo tiene un precio. Las empresas saben que deben dejarse el dinero en sus proyectos online si aspiran al éxito. Las grandes compañías invierten millones. Muchas de ellas, como H&M, que presentó su tienda online en España a finales de agosto de 2014, tiene toda la tecnología dentro de su compañía, como también lo hace la española Mango. No cuentan sus secretos y todo queda en casa. No es para menos. Dar con la clave puede suponer marcar la diferencia en el comercio online.