Fernando Sánchez: “Si no te adaptas nunca podrás salir de la crisis”

Fernando Sánchez Salinero, también conocido como Superpyme, es consultor estratégico especializado en la construcción y el desarrollo de proyectos. Socio fundador de la consultora Utopía Leonardo, estudió Derecho en la Universidad de Salamanca y toda su labor profesional se ha desarrollado en el mundo de la empresa. Ahora ha escrito ¿Qué leches es el Estado del Bienestar? (Alienta), “un manual antidemagogia para tiempos revueltos”.

 

¿Cuál es el secreto para que una pyme sobreviva a la crisis?

Haberse adaptado al siglo XXI, a sus modos de trabajar, de comercializar productos, de dirigir personas. Hay que trabajar con una mentalidad completamente distinta.

 

¿Cree que estamos saliendo de la crisis?

El problema es que hay que entender que la causa de la crisis, que es financiera, no es la que causa problemas. Estamos ante un cambio estructural, de época, de modelo organizativo. Y cualquier cambio en este modelo organizativo provoca crisis. Si no te adaptas nunca podrás salir de la crisis. Algunas empresas a medida que se adaptan al siglo XXI ven como sus resultados son mejores. Sin embargo, como conjunto, como sociedad, como país, no nos estamos adaptando sino que nos estamos alejando de la solución, por lo tanto no vamos a salir de lo que llamamos crisis.

 

¿Llegarán a cobrar la jubilación las personas que ahora tienen 50 años?

No. Es imposible aritméticamente con el actual sistema que tenemos de pensiones. Cambiarlo supondría para cualquier Gobierno perder las elecciones, se agotará hasta el límite del colapso. Eso lo tengo clarísimo.

 

¿Cuál es la solución?

Mi libro está lleno de soluciones para reorganizar el Estado del Bienestar. La solución pasa por entender que la jubilación no puede ser entendida en un sistema productivo como el que tenemos en función de que los que están trabajando le paguen la pensión a los jubilados. Eso es inviable. Se tiene que ir a un sistema de pensiones en el que la pensión sea fruto del ahorro de cada uno, al margen de las ayudas a los más necesitados o a aquellos que no hayan podido realmente, por circunstancias objetivas, preverlo adecuadamente. Lo que no puede ser es que por regla general la previsión no exista.

 

¿Usted propone algo parecido a lo que se llama mochila austríaca?

Por ahí va. Parece que demos pasos hacia nuestra propia autodestrucción. Tenemos que pensar que disponemos de los recursos que vamos a disponer en un mundo en el que Europa ya no es la protagonista, lo son otros agentes. Esto es como si en una familia, con unos niveles de ingresos determinados, esperan vivir por encima de las posibilidades de esos ingresos. Durante un tiempo lo podrán hacer si les financian, después acumularám deuda y finalmente verán que son insolventes, es decir, todo se vendrá abajo.

 

¿Es viable la sanidad pública?

En mi libro defiendo las conquistas del Estado del Bienestar, no quiero desmontarlo. Hay que racionalizar los usos del Estado del Bienestar, que nace fundamentalmente por dos objetivos: proteger a los más débiles y dar oportunidades de forma extendida, democratizando las oportunidades. El sistema de oportunidades se hace creando un sistema educativo de mucha calidad y de acceso gratuito hasta los últimos niveles. La sanidad, que otra forma de proteger a los más débiles, deber ser universal y gratuita. Lo que no debe ser es como es ahora.

 

¿Por qué?

Esto es como el sistema Muface, que es la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado. Son tres millones de funcionarios que escogen su prestación de sistema sanitario privado y público. ¿Cuál cree que es la mutua que escogen mayoritariamente y en qué proporción? El 82% de los funcionarios eligen privado. Entonces cuando muchos dicen que los ciudadanos españoles preferimos la sanidad pública me quedo asombrado. Además, en España hay 8 millones de seguros privados. Es decir, del resto, de los que no son funcionarios, 8 millones contratan un seguro privado además de estar pagando el público. Eso quiere decir que lo estamos haciendo muy mal, no hace falta ser muy listo para verlo.

 

Alguien podría decir que se hacen de la privada porque la pública no va tan bien…

Y sin embargo el gasto en sanidad es una barbaridad. Entonces es que lo estamos haciendo de manera totalmente ineficiente. Estamos prestando los servicios del Estado del Bienestar de una manera equivocada. Las cifras que nos revela Muface es que la asignación por persona cuando uno se da de alta en una empresa privada es un 30% más barata que la pública. Es decir, el 82% elige la privada y resulta que a los españoles nos sale un 30% más barato. Vamos, que encima tenemos que estar contentos.

 

¿Usted defiende una reorganización del sistema actual?

Claro. En en libro cuento con cifras como el actual sistema genera la corrupción actual y eso es fruto de que los políticos manejan presupuestos gigantescos sin control amparados por grandes frases como “ayudar a la gente”, etcétera.

 

Creo que usted está en las antípodas de Podemos y sin embargo creo que tienen puntos en común…

Exacto. Soy todo lo contrario. Podemos y yo estamos de acuerdo en que las cosas van mal, solo eso.  Ahora eso creo que lo pensamos 45 millones de españoles. A partir de ahí, las diferencias. Podemos quiere incrementar el Estado y nacionalizar las eléctricas, etcétera. Yo digo lo contrario. Hay que devolver a los ciudadanos la democracia y que los políticos no decidan por nosotros cosas que podemos escoger nosotros. Y sobre todo, que exista una correlación directa entre los impuestos que se pagan y el destino al que se dedican. Podemos quiere más atribuciones al Estado, que son la causa del mal.

 

¿Qué consejos les daría a los alumnos de EAE?

Primero, que tengan mentalidad global. Que se pongan un cartel enorme donde sea que les recuerde que viven en el mundo y consecuentemente ellos tienen que empezar a ver qué pueden ofrecer al mundo. Que no tengan apegos. Los modelos de trabajo van a cambiar muchísimo en los próximos años.