Evita que los miembros de su equipo caigan en la rutina

Los expertos aseguran que los profesionales se sienten estimulados por las actividades que suponen un reto intelectual, pero, al mismo tiempo, deben sentirse confiados en sus capacidades para desarrollarlas. Por este motivo, los directivos necesitan tener un olfato especial para detectar qué actividad es la más adecuada para cada miembro de su equipo.

Una de las razones por las que muchos profesionales deciden abandonar una organización es que su actividad ha entrado en una espiral de rutina. Los especialistas en gestión de personas recomiendan a los directivos que reorganicen las tareas asignadas a los miembros de su equipo cada cierto tiempo, dado que la monotonía es una de las causantes de la desmotivación, que, a su vez, es la causante de otros estados de ánimo perjudiciales para el equipo y que pueden derivar en un descenso del rendimiento, en una actitud pasiva o, incluso, en la irritabilidad.

 

  • Los expertos afirman que una actividad resulta rutinaria cuando se puede reducir a un guión, es decir, una fórmula consabida de pasos que conducen a una respuesta segura.

 

  • No obstante, los directivos también deben estar atentos para que sus profesionales no se vean desbordados ante un trabajo que les produce inseguridad. Es necesario encontrar un punto de equilibrio entre las tareas que se vuelven tediosas y aquéllas cuya complejidad hace que parezcan inabordables.

 

  • Asimismo, es necesario ser consciente del grado de capacitación de cada profesional para asumir las distintas tareas. Aun contando con las cualidades necesarias para acometer la responsabilidad otorgada, un profesional puede requerir una formación específica para desarrollar con confianza las nuevas actividades.

 

  • Por último, el directivo debe encargarse de proveer a los profesionales de los recursos que necesitan para desempeñar correctamente sus funciones. En muchas ocasiones, los profesionales se sienten frustrados ante la imposibilidad de llevar adelante una tarea que resulta de su agrado por no disponer de las herramientas necesarias.