Equity crowdfunding: la unión hace la fuerza

El término “crowdfunding” o “micromecenazgo” se convirtió el año pasado en una palabra de uso común. El proceso de financiar productos a través de pequeñísimas aportaciones de un gran número de donantes se convirtió en una práctica habitual para dar apoyo a start-ups y proyectos. A partir de ella, deriva un nuevo concepto, basado en recompensas monetarias: el equity crowdfunding.

Si bien en el crowdfunding clásico el mecenas suele hacer una precompra de los bienes o servicios que a la postre se ofrecerán, en el equity crowdfunding este proceso se convierte en algo más parecido a una compra de acciones, se trata de obtener mínimas inversiones con las que empezar un proyecto económico, trátese de una start-up o de un lanzamiento individual, y de obtener a cambio una parte de los beneficios que éste pueda generar.

 

APLICACIONES DEL MODELO 'EQUITY CROWDFUNDING'

En Estados Unidos, donde aparece esta versión del mecenazgo, las inversiones efectuadas en proyectos relacionados con bienes de consumo a través del equity crowdfunding, según el artículo 'Blockbuster' finance and equity crowdfunding de R. Caldbeck, citado por la revista Forbes, reciben ya de media un retorno de aproximadamente 3,6 la inversión, y lo hacen en un plazo de más o menos 4,4 años, unas cifras mucho mejores que las que logran los canales financieros habituales.

La legislación europea permite que en los estados miembros se puedan recaudar hasta 5 millones de euros a través de la plataformas de crowdfunding, pero éstos pueden fijar el límite en tan sólo 100.000€. Por esta razón, la primera plataforma de equity crowdfunding de escala europea, Seedrs, opera desde Gran Bretaña, donde prevalece el límite superior. En Estados Unidos, el fenómeno se encuentra en proceso de regulación, aunque el primer obstáculo legal se levantó en 2013, al legalizar la Security and Exchanges Comission los anuncios privados de petición de capital. 

El Estudio del mercado de crowdsourcing en España y América Latina del portal Infocrowdfunding afirma que el equity crowdfunding, que engloba micromecenazgo de participación y el de préstamo de dinero, es la categoría que más crece en 2013, y supone ya el 8% del capital que se mueve a través de estas plataformas. Junto a ellas, además, han aparecido una serie de industrias secundarias, como aquellas especializadas en llevar a cabo Due Dilligences de los proyectos que se presentan en cada plataforma o en verificar que éstos cumplen con los requisitos legales que marcan la SEC o la UE. Es el caso de Crowdcheck y Crowdentials.

 

LAS VENTAJAS DE ESTE MODELO DE FINANCIACIÓN

Entre las ventajas que aporta el equity crowdfunding se encuentra, para los inversores, la alta rentabilidad que ofrecen estos proyectos, por encima de la media de los productos tradicionales. Para los solicitantes, se trata de un modo de obtener capital de un modo más rápido, barato, y seguro (al no estar centralizada la inversión). Por otra parte, muchos inversores se convierten, además, en mentores del proyecto, y establecen un mayor vínculo con la start-up, lo que a su vez se traduce en un círculo virtuoso que obtiene resultados superiores.

 

Más información:

’Blockbuster’ finance and equity crowdfunding, R. Caldbeck. Artículo publicado en la revista Forbes

Seedrs becomes first equity crowdfunding platform to operate across Europe, D. Meyer. Artículo publicado en gigaom.com

Estudio de Infocrowdsourcing: Estudio del mercado de crowdsourcing en España y América Latina