El auge imparable de la economía colaborativa

Durante los últimos meses hemos escuchado y leído en los medios de comunicación que la economía colaborativa está en auge, algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta que ofrece una infinidad de soluciones para ahorrar, uno de los principales objetivos de las familias en estos tiempos de crisis. Según comentaba El País en el artículo “La imparable economía colaborativa” que publicó en junio de 2014, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) calculaba entonces que el potencial de esta economía era de 110.000 millones de dólares. Por tanto, es necesario tenerla en cuenta.

Qué es la economía colaborativa

Antes de ponernos a analizar el auge de la economía colaborativa, queremos explicar en qué consiste. Y para ello, vamos a hacernos eco de la definición de Wikipedia, que es una de las más precisas que se pueden encontrar. Así, podemos decir que se trata de “un sistema económico en el que se comparten e intercambian bienes y servicios a través de plataformas digitales”. Dentro de este sistema podemos incluir desde empleados del hogar hasta alojamientos, pasando por conductores, tintorerías, canguros…

 

La crisis y el avance tecnológico

Durante los últimos años la economía colaborativa ha crecido como la espuma. Gran parte de la “culpa” la tiene la crisis, que ha provocado que muchas personas busquen recursos para poder ahorrar. Eso sí, tampoco hay que infravalorar los avances en materia tecnológica, que han hecho posible que surjan numerosas empresas e iniciativas basadas en este sistema económico.

 

 

 

La preocupación de las empresas tradicionales

Como la mayor parte de países del mundo, España también ha visto como este tipo de intercambio de servicios y productos ha crecido en los últimos años, si bien es cierto que ha sido en 2015 cuando se ha podido observar una mayor popularidad de la economía colaborativa. Como no podía ser de otra manera, las empresas tradicionales han comenzado a preocuparse, especialmente las dedicadas al sector del turismo. De hecho, muchas han puesto el grito en el cielo considerando que se trata de competencia desleal. El caso más sonado es el de Uber, una aplicación que ofrece trasporte privado en las principales ciudades, lo que no ha gustado demasiado al sector del taxi. De hecho, los tribunales han prohibido a esta compañía operar en España.

 

Ejemplos

En la red es posible encontrar numerosos ejemplos de economía colaborativa, algunos de los cuales se han hecho tremendamente populares, especialmente entre los jóvenes, que son los que están más habituados al uso de Internet. Tenemos que destacar casos como Airbnb, que se dedica al alquiler vacacional; o Wallapop, una aplicación dedicada a la compra-venta e intercambio de productos. También queremos hablar de BlaBlaCar, un portal en el que los usuarios pueden contactar con conductores y pasajeros para compartir los gastos de un coche, algo positivo no solo para los bolsillos de los implicados, sino para el medioambiente, ya que se consiguen reducir las emisiones de CO2.

 

Más información:

La imparable economía colaborativa: http://economia.elpais.com/economia/2014/06/20/actualidad/1403265872_316865.html