Directivos cercanos a los trabajadores

Probablemente, el jefe es una de las figuras más odiadas del planeta cuando, en realidad, debería ser una persona que sirviera de ejemplo para los trabajadores, dándoles apoyo, ayudándoles a crecer y trabajando como el primero. Sin embargo, hay pocas personas que presuman de tener un jefe ejemplar. Aunque existen muchos puntos de vista al respecto, muchos expertos aseguran que una de las claves para que un directivo sea bien considerado es que éste tenga un trato cercano con los trabajadores. Por ejemplo, según un estudio de la Universidad de Florida, se puede lograr una mayor colaboración, eficiencia e innovación en el lugar de trabajo si existe una relación de respeto y confianza entre jefes y trabajadores.

 

La variable de mayor impacto

Según el informe, titulado “Creating a Positive Workplace for Your Associates”, la relación directivo-trabajador es la variable que mayor impacto tiene en el rendimiento de una empresa. Por tanto, es necesario que los jefes escuchen y se comuniquen sinceramente con los empleados para proporcionar el refuerzo positivo. En este sentido, hay tres factores que se deben tener muy en cuenta: el equilibrio, la oportunidad y la claridad.

 

Infundir respeto

El problema está en que hay muchos directivos que creen que la mejor forma de que sus trabajadores les respeten es infundiendo temor, pero nada más lejos de la realidad. De hecho, lo más recomendable es darles confianza para que la relación sea cordial. Aunque no todos los directivos estarán de acuerdo, una de las mejores formas de conseguir cercanía con los trabajadores es ocupando el mismo espacio físico que el resto de empleados. Así, al menos las barreras físicas desaparecen por completo.

 

Eliminar barreras

Para eliminar el resto de barreras también hay soluciones muy efectivas. Por ejemplo, es importante tener confianza en los trabajadores. Con esto queremos decir que no son recomendables acciones como restringir el acceso a las redes sociales o preguntar qué están haciendo cada dos por tres. Por supuesto, también es muy recomendable organizar encuentros fuera de la oficina (salir a comer, ir a la bolera, practicar algún deporte de riesgo…) en los que, por supuesto, también deben participar los directivos. Sin duda, es una forma excelente de estrechar lazos y aumentar la confianza.

 

Abiertos y sinceros

En definitiva, los directivos no solo deben incentivar a sus empleados, algo esencial para cualquier empresa, sino que deben ser abiertos y sinceros sentimentalmente. Por supuesto, es importante que, además de velar por los intereses de la compañía, también tengan en cuenta los de sus colaboradores, que deberán sentirse protegidos y escuchados.

 

Relaciones interpersonales

Más allá de la relación entre el jefe y el empleado, es necesario que los directivos promuevan las relaciones interpersonales entre todos los trabajadores. Sin duda, ésta es una de las claves principales para aumentar la productividad, la calidad y el servicio al cliente de la empresa en cuestión.  Esta buena relación no solo proporcionará un buen ambiente laboral, sino que influirá positivamente en los clientes, que podrán comprobar que el ambiente es agradable.