Cómo gestionar el estrés en el trabajo (técnicas)

La acumulación de trabajo puede ocasionar estrés en los responsables de los equipos. Es necesario tener presente que se pueden aprender métodos para gestionar adecuadamente el trabajo sin padecer estrés.

La energía que implica la actividad laboral diaria es un motivador de tensión que, unido a la responsabilidad sobre el trabajo de otras personas, puede ocasionar estrés laboral, lo que perjudica la salud mental de los profesionales. Dada la frecuencia con que se producen situaciones de tensión en el trabajo, es conveniente saber cómo gestionar los brotes de estrés.

 

ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN

Habitualmente, la mejor manera de controlar el estrés laboral es analizar la situación que lo ocasiona y conocer a la perfección las prioridades profesionales. No obstante, ser responsable de otras personas suele ser crítico en la aparición de este exceso de tensión.

FORMARSE PARA LIDERAR

La formación en la gestión de equipos también es un medio para liberarse del estrés. Actualmente, miles de profesionales son promocionados para desempeñar trabajos de responsabilidad sobre otras personas apoyando esta decisión exclusivamente en aptitudes técnicas o a partir del resultado de un trabajo realizado de manera individual, pero no se ofrece formación relacionada con la gestión de personas. La capacidad de los directivos para gestionar a un equipo ofrece multitud de oportunidades muy estimulantes, pero requiere habilidades para sobrellevar la tensión generada por un grupo de personas al que atender.

EL SECRETO ESTÁ EN DELEGAR

Uno de los ingredientes más eficaces para gestionar a un equipo sin estresarse es saber delegar. Este arte es, con mucho, el factor más importante para eliminar el exceso de carga de una persona estresada en el trabajo.

Sin embargo, delegar es una “ciencia” que, pese a que aparentemente no entraña una dificultad excesiva, cuesta mucho esfuerzo a un número elevado de profesionales.

Esto sucede por diferentes motivos:

1.- En ocasiones, trabajadores excelentes son incapaces de contemplar la posibilidad de que otra persona realice alguna de las tareas pendientes porque cree que él es quien mejor podría solucionar ese asunto, o podría resolverlo en menos tiempo o con menos coste, etc.

2.- Otros aducen que se invierte el mismo tiempo en enseñar a alguien a realizar una tarea que en ejecutarla, por lo que nunca se detienen a traspasar el conocimiento otorgado por su experiencia.

3.- En el peor de los casos, el profesional no confía en que algún miembro de su equipo sepa realizar esa actividad correctamente.

Si te sientes estresado y sobrepasado por las responsabilidades laborales, es muy probable que no estés delegando adecuadamente el trabajo. Para solucionar esta situación, frecuentemente es útil consultar una opinión externa, dado que es complicado estimar con objetividad si se está cometiendo un error cuando éste afecta a capacidades personales: la tendencia parece ser asumir más de lo necesario y ser incapaz de darse cuenta.

Saber delegar es una habilidad que se aprende y que aparece en la mayoría de los cursos de formación para directivos, por lo que ensaya y no consideres que es un estilo de trabajo personal: es una de las habilidades más costosas pero necesarias para poder gestionar adecuadamente un equipo.

TOMA NOTA DE ESTA PROPUESTA

Para resolver la acumulación de trabajo que ocasiona el estrés se puede empezar por seguir las siguientes pautas:

  • Haz una lista con todos los proyectos, tareas y responsabilidades que tienes actualmente asignados.
  • Ordena la lista en función de la relevancia que tiene cada uno de esos asuntos para tu organización.
  • Determina el tiempo que te supone cada uno de esos asuntos.
  • Establece cuánto tiempo debes dedicar al trabajo globalmente.
  • Dibuja una línea en el punto de tu lista en el que se sobrepasa el tiempo que tu deberías dedicar al trabajo
  • Dedica un tiempo a pensar en ideas o alternativas para resolver las tareas que han quedado por debajo de la línea de límite temporal. 
  • Comparte con algún compañero o con tu responsable la propuesta que hayas decidido que podría solucionar su exceso de trabajo.