Cómo conseguir la diferenciación a través del servicio

¿Sabías que algunos estudios aseguran que las personas solo son capaces de recordar 7 marcas de cada sector? Este es un dato a tener muy en cuenta por las empresas, ya que, si los usuarios no las recuerdan, dejan de existir. La mejor forma para posicionarse en la mente del consumidor es diferenciarse de la competencia, ya sea a través del producto (estilo, diseño, duración, confiabilidad, forma, resultado, innovación…), la imagen, el precio o los canales de distribución, entre otras formas de diferenciación. Hoy, sin embargo, queremos centrarnos en otra manera de destacar entre la competencia: el servicio.

 

Dificultad a la hora de diferenciarse a través del producto

Cuando se trata de diferenciarse de la competencia, muchas empresas se centran en hacerlo a través de aspectos relacionados con el propio producto. Sin embargo, en estos tiempos es difícil aportar una diferencia clara con respecto a los competidores, normalmente por falta de posibilidades de desarrollo de fabricación o de producto. Por eso, apostar por aportar valor añadido a través del servicio es una de las mejores opciones que existen en el momento para destacar.

 

Tipos de servicios

Aunque son muchas las empresas que presumen de “estar muy orientados al cliente”, lo cierto es que pocas compañías en el mundo se toman en serio el concepto de servicio. Cuando hablamos de servicio nos estamos refiriendo tanto a los aspectos tangibles como a los intangibles, entre los que incluimos la atención, el packaging, la limpieza o la información, entre otros aspectos. También se pueden dividir los servicios entre aquellos que facilitan la prestación y los que aumentan el valor del servicio.

Formas de diferenciarse en el servicio

Son muchos los cambios y mejoras que se pueden realizar en una empresa para mejorar en el ámbito de los servicios y diferenciarse así de la competencia. Por ejemplo, se pueden poner facilidades para que el cliente pueda realizar un pedido en la empresa; innovar en la forma en el que un producto se suministra al consumidor; mejorar los tiempos de entrega de un producto, mejorar el servicio postventa…

 

El personal

Mención aparte merece el personal, con el que también se puede conseguir una ventaja competitiva. La clave está en lograr empleados que estén mejor preparados que la competencia. Así, es esencial que éstos sean amables y respetuosos, tengan capacidad de respuesta ante las dudas de los clientes, sean capaces de comprender a los clientes y comunicarse con ellos con claridad y tengan conocimientos específicos sobre el producto o los servicios que se ofrecen. Además, es importante que tengan credibilidad ante los clientes.

 

Experiencias diferenciadoras

Por último, queremos que tengas en cuenta que una de las mejores formas de diferenciarse de la competencia es recurrir a los sentidos para crear experiencias únicas. Para ello, podrás valerte de los colores, las imágenes, las dimensiones, la decoración, la iluminación, los olores, el sonido… Una compañía que ha sabido aprovechar muy bien este factor ha sido Starbucks. Y es que esta cafetería ofrece mucho más que café.

 

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Tenemos que hacer que el cliente viva una experiencia para diferenciarnos de los demás, esto es imprescindible y por supuesto lo más interesante para ambos