Cómo alimentar la pasión por el trabajo

No hay duda de que uno de los factores de motivación más potentes es el propio compromiso de las personas con lo que hacen. Evidentemente, un profesional  que disfruta con su trabajo no sólo obtiene una satisfacción personal, sino que también refuerza su compromiso con la organización y sirve de estímulo para los que colaboran con él.

Cualquier directivo con personas a su cargo sabe que es mucho más fácil trabajar con alguien que siente pasión por la labor que desarrolla; por lo tanto, uno de sus objetivos debe ser cuidar a los miembros del equipo que aportan esa ilusión al resto y tratar de potenciarla en los que no la tienen tan marcada. Ésta es la manera de hacerlo:

 

• Busca actividades complementarias

Aunque pueda sonar paradójico, está demostrado que los profesionales que se implican en actividades extra-curriculares suelen mostrar mayor entusiasmo por su trabajo. Insufla nueva vitalidad a los miembros de tu equipo animándolos a que se inscriban en organizaciones de ocio o de desarrollo personal, o a que participen en competiciones el sector en las que puedan mostrar sus capacidades.

 

• Valora la formación continua

La auténtica pasión proviene de la consecución de logros, por lo que debes impulsar a los miembros de tu equipo a seguir aprendiendo para conseguir hacer mejor su trabajo. Permíteles que suscriban a la empresa a publicaciones especializadas, que acudan a conferencias y que se inscriban en asociaciones profesionales. Además, los recién llegados deben tener la oportunidad de recibir una formación complementaria que potencie el desarrollo de sus habilidades dentro de la organización.

 

• Sé un ejemplo de entusiasmo.

Es un hecho que los líderes marcan el tono de sus equipos. Muestra a las personas que trabajan contigo cuánto disfrutas con el trabajo, y verás cómo aumenta el entusiasmo general. Un ejemplo de esto se puede encontrar en Continental Airlines, donde el consejero delegado, Gordon Bethune, no duda en ponerse a los mandos de uno de los aviones, demostrando así que él también es un piloto que adora volar.

 

• Delimita tus motivos.

¿Cuántos miembros de tu equipo podrían recitar de memoria la declaración de principios de la organización? ¿Podrían escribir rápidamente los resultados del último trimestre o explicar al público qué diferencia a su empresa de las demás? Los profesionales realmente implicados con lo que hacen saben que forman parte de algo grande, y eclipsarán a aquellos que se limitan a “hacer su trabajo”.