Cómo acertar en la toma de decisiones en grupo

En todas las organizaciones hay momentos en los que los directivos necesitan tomar decisiones contando con la opinión de un grupo de personas a las que lideran. Estas sesiones deben ser adecuadamente gestionadas porque constituyen algunos de los momentos de mayor creatividad potencial en la rutina de las empresas; por ello, conviene enfrentarse a ellas con algunas ideas claras para sacar el máximo provecho.

La toma de decisiones de grupo es una realidad cotidiana en las rutinas de las organizaciones.

Este momento es, por una parte, muy valioso debido a los grandes resultados que se pueden llegar a obtener si se desarrolla de manera correcta, pero, al mismo tiempo, es un momento delicado, como todos aquellos en los que intervienen las opiniones de varias personas implicadas.

DIFERENTES MÉTODOS PARA CONCLUIR LA SESIÓN

Existen distintos métodos para la toma de decisiones en grupo, como los que se señalan a continuación:

1.-El consenso: conforme a este método, todos los participantes se reúnen y comentan la propuesta abiertamente. Se esfuerzan por llegar a un acuerdo y, al final, todos aceptan la decisión final.

2.-El consenso cualificado: según este método, el grupo de decisión intenta llegar a un acuerdo, pero, en caso de no alcanzarlo, los miembros acuerdan que sea el líder del grupo, oficial o de facto, quien la tome.

3.-La mayoría: se llega a una decisión a partir de la votación de todos los miembros del grupo. Se elige la decisión más votada. En caso de que haya un claro líder en el grupo, es conveniente que éste se abstenga de votar o que lo haga solamente para romper un empate.

4.-El liderazgo directivo: en este caso, es el líder quien toma la decisión y a continuación informa al resto de las personas implicadas en la toma de decisiones. El líder inteligente se asegurará de que quienes disienten con la opción tomada sepan que sus opiniones son respetadas y tomadas en consideración.

Estos métodos, a excepción del último, varían en cuanto al poder que conceden a los miembros del grupo creado para la toma de la decisión; asimismo, la responsabilidad que tienen los diferentes participantes con respecto a la decisión elegida es diferente en función del método de toma de decisiones adoptado.

QUÉ SUPONEN LAS IDEAS NO ESCUCHADAS

Ten en cuenta que, independientemente del método que utilices, cuando un grupo está dispuesto a llegar a un acuerdo, procurará evitar los puntos de vista minoritarios o las áreas de conflicto. Sin embargo, evitar las áreas de conflicto es una forma de engañarse, porque esos asuntos escondidos saldrán a la luz en algún momento posterior. El líder del grupo debe encargarse de que todos los factores involucrados en la decisión sean abordados, independientemente del método que se utilice para tomarla.

Normalmente en todos los grupos suele haber gente que habla más; se trata de esas personas decididas y asertivas que muchas veces acaban dominando la discusión. Sin embargo, ser decidido y asertivo no significa tener las mejores ideas: la persona que está sentada en silencio a su lado puede tener una idea mejor. Por este motivo, el líder del grupo tiene un papel decisivo para lograr que las mejores ideas sean escuchadas, que consiste en conseguir que todas las personas se sientan cómodas y motivadas para expresar sus opiniones.

LA DIVERSIDAD ES FUENTE DE RIQUEZA

Los grupos pueden conseguir resultados más creativos que los individuos que trabajan a solas porque en conjunto aportan más competencias, ideas y energía al trabajo. Para aprovechar al máximo el potencial del grupo, conviene que esté formado por personas con diferentes habilidades y estilos de pensamiento.

Esta diversidad tiene varios beneficios:

  • Las diferencias individuales pueden producir una fricción creativa que acabará generando nuevas ideas.
  • La diversidad de pensamientos y perspectivas es una protección contra el groupthink (síndrome de pensamiento grupal), la tendencia a que los pensamientos individuales converjan por razones sociales alrededor de un punto de vista determinado.
  • La diversidad de pensamientos y habilidades posibilita que se desarrollen buenas ideas.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, el líder del grupo tendrá que prestar especial atención a la manera de organizar los grupos de trabajo y la comunicación entre ellos.

Aunque la diversidad de ideas y habilidades es importante a la hora de determinar alternativas, siempre presenta algunos inconvenientes. La existencia de estilos de pensamiento diferentes no produce una armonía inquebrantable, ni tampoco te debes esperar que la haya. Espera antes la disconformidad. El trabajo del líder consiste en convertir la fricción en pensamiento productivo. Para que esto ocurra, los miembros del grupo tendrán que estar dispuestos a escucharse unos a otros, entender los diferentes puntos de vista y cuestionar las suposiciones de los demás.

Asimismo, el líder deberá evitar que el conflicto se convierta en algo personal o latente. La mejor forma de evitar el agravamiento de un conflicto es establecer desde el comienzo un conjunto de normas de comportamiento para el grupo.

Fundamentalmente, éstas deberán ser claras y concisas y las personas del grupo deberán comprometerse a cumplirlas. Algunas de las normas que ayudan al buen funcionamiento de un grupo de toma de decisiones son las siguientes:

  • Debe respetarse a todos los miembros del grupo y deben escucharse sus opiniones.

 

  • Es preciso comprometerse a practicar la escucha activa.

 

  • Todos los miembros tienen derecho a disentir y a cuestionar las suposiciones del resto.

 

  • Es absolutamente necesario que todos los miembros del grupo tengan oportunidad de hablar.

 

  • Las perspectivas conflictivas suelen ser una importante fuente de aprendizaje.

 

  • Las ideas y suposiciones pueden ser atacadas, pero no los individuos.

 

  • El fracaso debería ser reconocido y posteriormente analizado para extraer el aprendizaje valiosísimo que conlleva.

 

  • El éxito será celebrado como propio del grupo.