Ayrín Pons: Nuestra imagen debe proyectar nuestra esencia, quien realmente somos

Ayrin Pons

Ayrín Pons es autora, junto a Josep Pons, de “Coaching en imagen personal”, un libro que nos ayuda a proyectar lo mejor de nosotros y a potenciar nuestra autoestima. Licenciada en Filología Angloamericana, Master Interuniversitario en Dirección y Administración de Empresas, Master en Asesoría de Imagen Personal y Corporativa, y Master en Coaching Ejecutivo y Personal, desarrolla su labor profesional como coach en imagen desde 1998 y como profesora de formadores del Ciclo de Grado Superior en Asesoría de Imagen Personal de distintos centros públicos y privados de Barcelona y Madrid. Además, imparte talleres y es conferenciante. Hoy tenemos el placer de hablar con ella.

 

—¿Qué importancia tiene la imagen personal en la sociedad actual?

La imagen se ha convertido en un factor cada vez más importante en nuestra sociedad, hasta el punto que ha llegado a relacionarse con nuestra valía personal. La imagen es la “forma” en la que interactuamos con los demás, es nuestro “chasis” y por ello se convierte en algo que tener en cuenta y cuidar si nuestro propósito es que nos interpreten como queremos o lo que es más sólido y coherente, que nos perciban como somos realmente.

La cuestión aquí es, ¿estamos proyectando en nuestra imagen quien realmente somos?, ¿O estamos intentando asemejarnos a un patrón estético que nos ha venido dado la cultura estética y que hemos “comprado”?

—¿Qué debe proyectar nuestra imagen?

Nuestra imagen debe proyectar nuestra esencia, quien realmente somos, aquello con lo que nos sentimos “en casa” y debe conectar con aquello que nos hace vibrar.

Hoy en día todo aquello que se sale de lo auténtico y natural pierde credibilidad. El Coaching en Imagen propone un trabajo de introspección y autoconocimiento que se basa en saber cómo somos, cómo pensamos, qué nos gusta, cómo nos gusta o gustaría vivir para plasmar todo ello en la imagen externa.

—¿Qué podemos hacer para sentirnos a gusto con nuestra apariencia?

Primero tenemos que hacer un ejercicio de autoconocimiento. Es decir, dejar de lado todos aquellos patrones estéticos que vienen de fuera y preguntarnos cuáles son nuestros valores, nuestras creencias, nuestros objetivos en un momento concreto de nuestra vida. En definitiva, conectar con nosotros mismos.

Una vez tomemos conciencia de cómo somos (nuestra esencia) y lo que queremos atraer hacia nuestra vida (intención), podremos empezar a trasladarlo a nuestra imagen externa basándonos en códigos de imagen tales como líneas, formas, volúmenes y colores que se perciben a través del peinado, el vestuario, los complementos y sobretodo y muy importante, a través de nuestra comunicación verbal y no verbal.

 

—¿Puede la imagen externa mejorar nuestra autoestima?

La respuesta a esta pregunta es absolutamente afirmativa, sí, la imagen externa puede mejorar nuestra autoestima.

Ahora, cabe matizar el modo en que definimos dicha imagen. Si lo que hacemos es adaptarnos a un patrón estético –que para las mujeres consiste en un cuerpo extremadamente delgado, medidas tipo 90-60-90, pechos voluminosos y ser alta, y para los hombres tener una prominente mata de pelo, hombros anchos, musculatura prominente y tren inferior estrecho– puede ocurrir que nos despersonalicemos y que nos lancemos a dedicar tiempo y dinero a seguir un objetivo que poco aportará a nuestra autoestima y autoconfianza.

La imagen externa mejora nuestra autoestima cuando se basa en el respeto a nosotros mismos y concretamente en el respeto hacia nuestro propio cuerpo. La imagen externa debe basarse en una buena autoimagen.

—¿Qué es el coaching en imagen personal?

El coaching en imagen personal es un proceso a través del cual se define nuestra esencia, nuestra intención y se traslada a la imagen externa.

A lo largo de este proceso se trabaja el autoconocimiento, se averigua cuáles son nuestros valores, diálogo interno; se detectan creencias limitadoras y se transforman en potenciadoras; se definen objetivos, por ejemplo, “quiero atraer hacia mi vida mayor creatividad porque estoy lanzando un proyecto profesional innovador”, o “quiero atraer orden y estructura porque ahora mismo mi vida es caótica”, entre otros.

Es un proceso que tiene como objetivo conseguir una sana autoimagen y sobre esa base concretar una imagen externa que esté alineada con la misma.

—¿En qué se diferencian un asesor de imagen y un coach en imagen?

El Asesor de Imagen es un Mentor, es decir, gran conocedor de todos los elementos relacionados con la imagen externa que a partir de un estudio de la imagen inicial de su cliente y de su objetivo de imagen final realiza una propuesta que proyecte los códigos deseados. El Asesor de Imagen trabaja en áreas como el estilismo en el cabello, el maquillaje, el vestuario, la comunicación verbal y no verbal así como la etiqueta o comportamiento social.

El Coach en Imagen es un Asesor de Imagen que además tiene formación acreditada y con experiencia en Life Coaching. Acompaña a su coachee a trabajar todos los apartados relacionados con el autoconocimiento (valores, creencias, diálogo interno), a definir bien el objetivo de imagen mediante herramientas de coaching efectivas y a llevarlo a cabo siguiendo un proceso de nueve fases bien definido. Siempre bajo la premisa de enfocarse hacia una imagen ecológica.

—En el libro habla sobre la “imagen ecológica”. ¿A qué se refiere?

La imagen ecológica es la imagen que respeta a la persona en todas sus particularidades. Tiene como fundamento una autoimagen sana y traslada al exterior nuestra personalidad real. Potenciando nuestros puntos fuertes y maximizando nuestro potencial.

—¿Cómo se puede aplicar el Feng Shui en la imagen personal?

El Feng Shui es una filosofía china milenaria que explica que hay un orden natural en el universo y que todos los seres vivos que lo conforman piensan, sienten y actúan de acuerdo a las leyes de la naturaleza.

Basándose en la teoría de los cinco elementos, creadores de vida (el agua, la madera, el fuego, la tierra y el metal), traslada las cualidades energéticas de cada elemento hacia la imagen externa que se manifiesta en la forma física.

Por ejemplo, escogiendo el primero de los elementos, el agua, podemos decir que la cualidad energética del agua está relacionada con el “ser”, simplemente “estar” y se identifica con personalidades introspectivas, observadoras y creativas. Trasladándolo a la forma física, el elemento agua con sus connotaciones energéticas, lo plasmaríamos en la apariencia con un look en líneas asimétricas, colores oscuros, tejidos fluidos y ligeros.

—En el libro comenta que hay algunos profesionales que pueden ayudarnos a conseguir nuestros objetivos. ¿Nos podría dar algunos ejemplos?

El libro está escrito para que el lector pueda hacer un proceso de auto coaching. Él o ella misma siguiendo los pasos, ejercicios, herramientas descritos y ejemplificados en los casos reales, puede definir su imagen en función de su objetivo.

Si quisiera un acompañamiento de un profesional para recibir soporte, feedback, mentoring a lo largo del proceso, el profesional adecuado es el Coach en Imagen. Ya que tiene la experiencia y formación adecuados para trabajar de una forma profunda y tiene los conocimientos técnicos de asesoría de imagen para definir una apariencia de acorde con el objetivo inicial.

—Como experta en imagen, ¿nos podría dar algún consejo para ir a una entrevista de trabajo?

Para saber cómo ir a una entrevista de trabajo siempre recomiendo hacer un pequeño trabajo de investigación y desplazarse a la empresa donde se va a realizar la entrevista para ver los códigos de indumentaria de la misma. De modo que el candidat@ se alinee con ellos.

A modo general recomiendo ir con un look con el que nos sintamos a gusto, que muestre nuestra esencia y bajo unas pautas de imagen cuidada y pulida. Que al mismo tiempo esté de acuerdo con las pautas de indumentaria de la empresa y que proyecte naturalidad, autenticidad y credibilidad.