Alejandro Sánchez-Ocaña: “Formarse es esencial, especialmente en aquellas materias que más nos llaman la atención y nos atraen”

El mundo está  conmocionado y, lo que es peor, atemorizado por los ataques terroristas del Estado Islámico. De lo que muchos aún no son conscientes es que una de sus armas más poderosas es Internet. Quién sí que lo tiene muy claro es Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña, consejero delegado de Ocio Networks y del Grupo Gestiona, presidente de la revista Capital y la Fundación Marqués Oliva, y vicepresidente de la Asociación de Inversores y Emprendedores de Internet, además de colaborador de distintos medios. Nos lo demuestra en su última obra, “El quinto elemento” (Deusto, 2015).

 

  • Lamentablemente, estamos en un momento en el que el terrorismo ocupa todas las portadas. ¿Cómo usan las nuevas tecnologías los grupos terroristas? ¿Y el Estado Islámico en concreto?

El terrorismo ha cambiado radicalmente desde el 11S. Al Qaeda mostró al mundo las nuevas técnicas que se iban a implantar desde ese momento, no eran un ejército, eran terroristas deslocalizados, lobos solitarios, que usaban internet para atacar, reclutar y comunicarse.

Ya hace años en Al Qaeda usaban Gmail para comunicarse desde cibercafés, pero no enviaban emails, simplemente usaban una cuenta para todos los lobos solitarios, y leían los mensajes que se dejaban como borrador, es decir, no lanzaban ningún email, sino que apuntaban notas en una cuenta de Gmail, lo que dificultaba y mucho poder rastrearlos.

Ahora los terroristas tienen en las redes sociales su mejor altavoz; en los ecommerce, su fuente de ingresos alternativa; en los drones, sus nuevos misiles teledirigidos y en Internet, la autopista para entrar en los sistemas que controlan las infraestructuras vitales de un país, y atacarlas.

 

  • ¿Cómo pueden actuar los gobiernos y las fuerzas de seguridad contra el ciberterrorismo?

Sin duda, los gobernantes son conocedores que el mal uso de la tecnología precipitará atentados en los próximos años aún mayores de los que hemos vivido recientemente. Por desgracia, como a lo largo de la historia del ser humano, esperaremos a sufrir un ataque de graves consecuencias para que los estados entiendan la importancia de impulsar medidas de seguridad suficientes para contrarrestar el gran potencial del mal uso de la tecnología.

 

  • ¿Cómo nos puede afectar a los ciudadanos el ciberespionaje?

Puede hacernos volver en unos minutos a la edad media. Los ciberterroristas y los estados tienen en sus manos herramientas para cometer enormes atentados con daños humanos y económicos de consecuencias incalculables, daños visibles en nuestras ciudades y que trascienden de un ordenador que no enciende o un teléfono que comunica. Todos estamos acostumbrados a los ataques con virus informáticos o al robo de secretos militares o empresariales, y le damos una relativa importancia hasta que nos toca en nuestros sistemas. Si ese daño lo elevamos a estructuras más sensibles para la sociedad, como el control de la energía eléctrica, de las comunicaciones, de nuestra banca, de cualquiera de las infraestructuras de primer nivel básicas para poder vivir día a día, quizás, llegado ese momento, con la ciudades sin energía, sin agua corriente en nuestras viviendas, sin dinero en nuestras cuentas, sin transportes, sin nada de todo aquello que ahora mismo estamos utilizando normalmente, el panorama con el que nos encontramos no es nada esperanzador.

 

  • Echándole un vistazo a la portada del libro, parece que las nuevas tecnologías solo nos han traído cosas negativas. ¿Qué cosas positivas destacarías de lo que llamas “el quinto elemento”?

La tecnología es maravillosa, nos ha permitido ser la generación con mayor esperanza y calidad de vida, podemos alcanzar paraísos a miles de kilómetros en unas pocas horas y disfrutamos de experiencias que nunca nadie había soñado, pero eso no significa que la tengamos que usar sin control. La tecnología mal utilizada puede ser más dañina que ninguna otra arma. Controlar hasta qué punto debemos depender de ella, es lo que todos debemos de analizar.

 

  • ¿Crees que es importante formarse en TIC?

Formarse es esencial, especialmente en aquellas materias que más nos llaman la atención y nos atraen, pero siempre es bueno saber un poco de todo. Nuestros hijos tienen la posibilidad de aprender este nuevo lenguaje de la misma manera que aprenden inglés o francés desde que nacen. El problema es que estamos formando muchos huérfanos digitales, futuros profesionales que manejan perfectamente una consola o un smartphone, pero desconocen como interactuar a un nivel más profundo.

 

  • ¿Cómo pueden los emprendedores y empresarios que ya cuentan con experiencia proteger sus negocios frente a los ataques cibernéticos?

Las empresas son conocedoras de los riesgos que acarrearía para su negocio la perdida de toda la información que almacenan en sus servidores, y según su crecimiento se lo permite van introduciendo nuevas herramientas de seguridad informática. El problema radica cuando las empresas no cuentan con su departamento específico, y van realizando las diferentes actualizaciones de sus sistemas de seguridad según se acuerdan o pueden.

 

Hay una serie de consejos que todos podemos aplicar, como solo utilizar líneas seguras de datos y evitar los WIFI gratuitos; no abrir, ni mucho menos responder correos electrónicos de remitentes desconocidos; conocer a qué nos obliga esa nueva app que nos acabamos de descargar; utilizar contraseñas complejas y, en la medida de lo posible, no repetirlas; y si notamos algo sospechoso, reportarlo a las autoridades. Dicho esto, si un gobierno o una mafia del cibercrimen desea entrar en nuestros sistemas y conocer la información que guardamos, exigirnos un rescate por nuestros datos e incluso eliminarlos una vez que les hayamos pagado, lo van a poder hacer hagamos lo que hagamos.

 

  • ¿Qué consejo le darías a una persona joven que esté comenzando a formarse y esté interesada en el entorno digital?

Que le dedique toda la pasión de la que disponga, es un mundo maravilloso lleno de retos. Conseguir ir un paso por delante de los malos, sería una gran victoria para nuestra sociedad.

 

Natalia

Super interesante la noticia, el conocimiento de muchos directivos en temas TIC es muy bajo y necesitaría formarse en ese ámbito. Genial propuesta la que hace Alejandro Sánchez