Cuatro consideraciones antes de poner en marcha un proceso de internacionalización

Cuatro consideraciones antes de poner en marcha un proceso de internacionalización

Como ya te hemos comentado en anteriores ocasiones, la internacionalización es una herramienta clave a la hora de hacer crecer las ventas. Sin embargo, el momento de la internacionalización es delicado, ya que supone ganarse una vez más la confianza de los clientes. Aún así, vale la pena lanzarse a la aventura, ya que, tal y como explican en el artículo “5 consejos para internacionalizar tu empresa” de Silicon, “la alternativa de quedarse estancado en lo que ya ha triunfado, dentro de un mundo tan global como este en el que nos ha tocado existir, se encuentra lejos de destacar como la mejor de las opciones”. Además es importante tener en cuenta que gracias a la facilidad de conectividad de hoy en día, el transporte y la demanda global de productos, las oportunidades para expandirse en el extranjero son mejores que nunca. Aún así, antes de poner en marcha un proceso de internacionalización hay que tener en cuenta una serie de consideraciones. Hoy te hablamos sobre las cuatro más importantes.

Identificar las regiones

Antes de poner en marcha un proceso de internacionalización deberás identificar el país o la región a la que quieres expandir tu negocio. A la hora de definir este punto, es esencial que tengas en cuenta la necesidad del país o la región en cuestión. Para ello, lo ideal es realizar estudios de mercado, ya que esta iniciativa te permitirá hacerte una idea sobre la viabilidad comercial de una actividad económica en un lugar concreto.

Estrategia

Por otra parte, es esencial idear una estrategia de exportación, en la que deberás detallar los objetivos del negocio, el plan para financiar la expansión y cómo vas a vender tus productos y/o servicios en el extranjero. Por supuesto, también deberás decidir cómo quieres operar en ese mercado, es decir, si te estableces en el país o región o si operas como exportador.

Buscar un socio

También deberás tener en cuenta que en determinadas regiones es recomendable e, incluso, necesario, contar con un empresario local para poder establecerse. Por supuesto, deberás ser muy precavido a la hora de escoger a tu futuro socio. A la hora de buscar al “compañero de viaje” ideal, puedes buscar en LinkedIn o en otras redes sociales, hacer una búsqueda en Google, contratar reclutadores locales… Una vez lo encuentres, deberás negociar con él diferentes aspectos: tipo societario, condiciones para la distribución de dividendos, régimen de infracciones y sanciones, garantías…

Fiscalidad y jurisdicción

Por supuesto, es esencial que antes de establecerte en otra región compruebes la fiscalidad de la misma y a qué obligaciones estarás sujeto en ese territorio. En este sentido, es importante que tengas en cuenta que acuerdos como los convenios de doble imposición te pueden evitar que una persona, una renta o un bien sean gravados en dos países diferentes.  Además, deberás tener muy en cuenta los aspectos jurídicos más relevantes: financieros, mercantiles, tributarios, regulatorios, laborales…

 

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