Cuatro causas de conflicto en una empresa familiar

Cuatro causas de conflicto en una empresa familiar

Como en cualquier organización, en las empresas familiares los conflictos están a la orden del día. Y aunque muchos asumen formas destructivas, tal y como explican en el artículo “El conflicto en las empresas familiares: Naturaleza, causas, tipologías y estrategias de solución” de Lupa Empresarial, otros ayudan al fortalecimiento organizacional y a su crecimiento. Por tanto, los miembros de la empresa deben asumir el conflicto como una oportunidad de cambio. En cualquier caso, el principal foco de tensiones es la interrelación entre el sistema familiar y el sistema empresarial, pudiendo provocar conflictos relacionados con el dinero, el poder, el estatus, el trabajo…

Las causas de conflicto en una empresa familiar son numerosas, pero hoy queremos hablar de cuatro de las más habituales.

Ausencia de un objetivo común

Una de las principales causas de conflicto en una empresa familiar es la falta de un objetivo común, ya que esto provoca que cada integrante de la familia tenga su propia meta, pudiéndose rebelar contra todas las decisiones que tomen los demás si éstas no le ayudan a conseguir su objetivo. Por tanto, es esencial definir una visión y consensuarla con todos los miembros. Así, las necesidades personales pasan a un segundo plano. Dicho de otra manera, de esta forma el “yo” deja paso al “nosotros”.

Falta de definición de roles

Otra causa de conflicto bastante común es la falta de definición de roles entre empresa y familia. En este sentido, es importante tener en cuenta que en las empresas familiares existen dos sistemas de organización que generalmente se solapan: la familia, que está basada en lazos afectivos; y la empresa, que se basa en los roles jerárquicos. El problema es que aunque se trata de dos sistemas diferentes, sus ocupantes son los mismos. Para evitar este conflicto, es importante dejar claros los roles y responsabilidades de cada uno de los integrantes.

Sucesión

Uno de los momentos más conflictivos en la trayectoria de una empresa familiar suele ser la sucesión. Por eso, es esencial planificar este proceso mucho antes de que el propietario decida retirarse (entre 3 y 5 años antes). Sin embargo, en muchas empresas familiares no se prepara la sucesión porque el mismo fundador se niega a aceptar el paso del tiempo, porque desconfía de los posibles sucesores o porque no quiere perder el estatus y el poder. Recurrir a consultores en recursos humanos puede ser útil para abordar este proceso, ya que estos profesionales se encargan de analizar y evaluar las capacidades y aptitudes de los candidatos a la sucesión y de establecer un protocolo para gestionar el cambio.

Comunicación deficiente

Por último, queremos hablar de la falta de comunicación entre los integrantes, algo que también puede causar muchos conflictos en una empresa familiar. Cuando hablamos de falta de comunicación o de comunicación deficiente nos referimos a la ausencia de la escucha activa, al uso inadecuado de los métodos de comunicación (se abusa de la comunicación verbal en detrimento de la escrita) y a la ausencia de un diálogo franco y abierto.

 

Más información:

El conflicto en las empresas familiares: Naturaleza, causas, tipologías y estrategias de solución