Xarly Rodríguez: “Creo que si algo tenemos en común los autónomos es nuestro sentido del humor y el optimismo”

Xarly Rodríguez: “Creo que si algo tenemos en común los autónomos es nuestro sentido del humor y el optimismo”

¿Se puede hacer humor sobre las dificultades para emprender y conciliar trabajo y familia en España? Xarly Rodríguez (Lucreativo) demuestra que sí con “Almanaque ilustrado de un freelance & padre full-time”, un libro con el que cualquier autónomo se sentirá identificado. Este diseñador, freelance y padre creó en 2014 “Ilustre diario”, un blog que nació como una vía de escape, en el que comparte diariamente su día a día como autónomo y padre de familia. Sus viñetas han cosechado un gran éxito y son compartidas por sus más de 39.000 seguidores en Instagram. Hoy tenemos el placer de hablar con él.

  • ¿Cuáles son las ventajas de ser autónomo y trabajar desde casa?

Para los que no trabajan en casa, ni son autónomos, es un sueño hecho realidad. En su cabeza está la imagen de trabajar en pijama, desde el sofá... Pero la realidad es otra. El pijama no es tu amigo. Todo lo contrario. Te poseerá si te descuidas. Trabajar en casa tiene ventajas obvias como librarse de los atascos, de los compañeros que te dan la turra con el fútbol, baños compartidos… Aprovechas más el tiempo y no tienes la sensación de vivir en el metro o metido en un bus

  • ¿Y los inconvenientes?

Pero no es tan fácil. Hay que conseguir, dentro de tu propia casa, un espacio en el que tu cerebro no te diga “vamos tío, túmbate en el sofá a ver una peli. Ya lo harás mañana”. En casa siempre hay “otras cosas” que hacer, y si eres padre… ni te cuento. La convivencia con un creativo autónomo que trabaja en casa puede ser muy complicada. Cuando parece que no estamos haciendo nada y crees que puedes pedirnos que bajemos la basura en ese momento, o que colguemos un cuadro que lleva meses apoyado en la pared, saltamos diciendo algo como que “estoy creando” o “ufff, estoy en mitad de algo que puede ser un bombazo”.

  • ¿Cree que los freelance lo tienen más difícil en España?

Estás de coña, ¿no? Según pasas Andorra, hacia ese lejano continente llamado Europa, es como cruzar la puerta a Narnia. De allí llegan leyendas sobre que los autónomos pagan muy poco por poder trabajar por cuenta propia o que incluso no pagan si no llegan a un límite. También llegan rumores sobre ayudas para emprendedores… Ayudas de su propio gobierno. De locos, ¿verdad? Leyendas. Aquí solo importamos en época de elecciones. Todo el mundo quiere ser nuestra pareja de baile, pero luego, cuando la balada de las elecciones termina, vuelves a donde nos corresponde: a lo oscuro.

  • ¿Qué medidas cree que son necesarias para mejorar la situación de los trabajadores autónomos?

Creo que sería muy sencillo. Si tan solo escucharan un poco nuestras peticiones. No pedimos ninguna locura. Por ejemplo, poder pagar el IVA de las facturas una vez que las cobramos… si las cobramos. Una tarifa de la cuota adaptada a los ingresos de cada uno. Con eso yo me daba con un canto en los dientes.

  • ¿Cómo consigue sacar el lado humorístico de los problemas a los que se enfrenta siendo autónomo y padre al mismo tiempo?

Creo que eso es por culpa de la genética. Mi abuelo era un cachondo, mi padre se ríe hasta de su sombra y a mí no me queda otro remedio. Creo que si algo tenemos en común los autónomos es nuestro sentido del humor y el optimismo.

  • ¿Se arrepiente de haber dejar su trabajo para convertirse en freelance?

Una vez cada tres meses. Coincide con la declaración del IVA trimestral. En agosto, cuando todos tus colegas inundan Instagram con las fotos de su viaje de verano. Ese que se han podido permitir gracias a los ahorros de sus sueldos predecibles o de una paga extraordinaria en el mejor de los casos. Mientras tanto, nosotros decimos cosas como “buf, que pereza. En agosto en Madrid se vive como Dios”. Cada uno encuentra su bálsamo para aliviarse.

  • En su libro hace una clasificación de los diferentes clientes. ¿Cuál es su favorito y a cuál eliminaría del mapa?

Mi favorito es el unicornio, claro. No pierdo la esperanza de encontrarlo algún día. El que eliminaría es el zombi, ese que vuelve cuando ya estás tranquilo, cuando ya has cobrado todo y se supone que vuestra relación había terminado. Aunque lo que eliminaría es esa “digi-evolución” natural de cliente guay a cliente de mierda. Un clásico.

  • ¿Podría darle algún consejo a todos aquellos freelance que se encuentren en una situación parecida a la suya?

Uno muy sencillo: no lo hagáis. Pero si aun así están convencidos, lo único que le diría es que no lo hagan como reacción a algo. Es decir, que no lo hagan después de una discusión con su jefe o una mala experiencia. Hay que hacerlo convencido de que vas a conseguir tus propósitos, una idea de “forma de vida” con la que te sientes cómodo y tener presente que eso tiene un precio que a veces es muy alto. En mi caso el precio que pago por no perderme ni un minuto de mi familia es la inestabilidad económica. No saber cuánto, cuándo o si vas a cobrar no mola, creedme.

  • Por último, ¿aconsejaría hacerse autónomos a aquellos jóvenes que están comenzando su carrera profesional en estos momentos?

Creo que he respondido antes. Hay que tener un objetivo claro. Algo que te haga volver a ello en los momentos de crisis. Una razón de peso por la que no abandonar este sendero alternativo.