Seis causas de despido procedente

Seis causas de despido procedente

Lamentablemente, en los tiempos que corren, el despido laboral sigue siendo un tema de rabiosa actualidad. Por eso, es importante que todos seamos conscientes de que todos los despidos no son iguales. Así, es esencial distinguir entre los diferentes tipos que se conocen.

Tal y como explica el portal Cuestiones Laborales, “existen varios tipos de despido contemplados en el ordenamiento laboral español en función de la causa que justifique la decisión empresarial”. Nos referimos al objetivo, al procedente y al disciplinario. Hoy vamos a centrarnos en este último y, en concreto, en el despido procedente, es decir, “la extinción de la relación laboral por un comportamiento grave y culpable del trabajador”. Será un juez quien determine si el despido es o no procedente. La ley estable que las causas de un despido procedente pueden ser las que nombramos a continuación.

Falta de asistencia o de puntualidad

En primer lugar, debemos hablar de la falta de asistencia o de puntualidad, siempre que sea de manera repetida e injustificada. Es importante que tengas en cuenta que los convenios colectivos regulan este apartado más detalladamente pero, en general, a partir de las tres faltas de asistencia injustificadas al mes, el trabajador puede ser despedido disciplinariamente.

Desobediencia o falta de disciplina

Otra de las causas de despido procedente es la indisciplina o desobediencia. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el empleado puede negarse a una orden si ésta obliga a realizar un acto ilegal, lo que quiere decir que no todas las desobediencias pueden ser motivo de despido.

Reducción del rendimiento de manera voluntaria o continuada

El empresario también puede despedir a un empleado por haber disminuido su rendimiento de forma continuada y voluntariamente, es decir, la causa tiene que ser producida por razones no coyunturales y debe añadirse la falta de diligencia.

Ofensas físicas o verbales

Otra causa de despido procedente es la ofensa verbal o física al empresario, a otros trabajadores y/o a los familiares de estos. Para determinar si las ofensas son lo suficientemente graves, hay que hacer un estudio pormenorizado de los hechos acontecidos. También incluimos en este punto el acoso al empresario o compañeros, ya sea por raza, religión, edad u orientación sexual.

Estado de embriaguez o toxicomanía

La empresa también puede tomar la decisión de despedir a un trabajador si sufre de toxicomanía o de embriaguez habitual, ya que estas adicciones repercuten de forma negativa en el trabajo. En este sentido, es importante tener en cuenta que se considera embriaguez habitual aquella que no es esporádica. Eso sí, en el caso de los conductores o de trabajadores que se dedican a la atención del público, entre otros, sí que bastará la embriaguez no habitual para justificar el despido.

Abuso de la confianza

Por último, queremos comentar que abusar de la confianza o transgredir la buena fe contractual también puede ser motivo de despido procedente. Podemos incluir en este punto los engaños, la deslealtad, obtener beneficios particulares de forma fraudulenta… Se trata de la causa de despido más genérica, la que más pronunciamientos jurisprudenciales ha generado en los últimos años.

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Cuestiones Laborales