Rubén Turienzo: “Todo tiene una lección que darnos y toda persona tiene un mensaje con el que motivarnos”

Rubén Turienzo: “Todo tiene una lección que darnos y toda persona tiene un mensaje con el que motivarnos”

Hoy tenemos la oportunidad de hablar con Rubén Turienzo, autor de “El pequeño libro de la motivación”. Fundador de la compañía Influencia Social y creador del método SIMPLE del carisma, este conferenciante y escritor también ha creado y dictado programas sobre liderazgo, marketing, aprendizaje en equipos, carisma e influencia social, además de desarrollar procesos en diferentes empresas y multinacionales, siempre invitando a las personas a actuar con mayor responsabilidad, integridad y coraje.

 

  • ¿Cómo definiría el término “motivación”?

Mucha gente confunde este término con alentar, dar ánimo o incluso contagiar entusiasmo. Sin embargo cuando hablamos de motivación, estamos haciendo referencia a algo mucho más sencillo; es provocar el móvil que nos lleve a una acción concreta.

 

  • ¿Qué diferentes tipos de motivación existen?

Habitualmente se mencionan dos, intrínseca y extrínseca. La primera hace referencia a aquello que nos lleva a hacer las cosas sólo por el hecho de disfrutar mientras se realiza, por ejemplo, cuando se aprende algo que nos apasiona, o cuando nos divertimos con algo en concreto. La segunda va relacionada a la acción por recompensa, por ejemplo, por un salario, un reconocimiento o incluso para ser aceptados socialmente. No obstante, yo apuesto a que hay un tercer tipo de motivación, la contextual, es decir, cuando es nuestra interacción con el contexto lo que nos provoca la acción. En este caso, se pueden adoptar tres actitudes; fighter (lucha contra el contexto), peacemaker (se adapta y acepta el contexto), warrior (se transforma para cambiar el contexto).

 

  • ¿Cuáles son las principales claves de la motivación?

Lo primero que hay que tener claro es que no existe motivación sin un objetivo claro. No puedes motivarte, es decir, encontrar un motivo hacia la acción, si no conoces la meta a perseguir. Una vez definido, es importante entender, aceptar y explotar la razón que nos lleva a elegir ese objetivo. Desde el amor, a la venganza. El legado, la independencia, el reto o la pertenencia a una tribu… Todos son motivadores legítimos, pero es imprescindible que sepamos exactamente para qué hacemos las cosas. Por último, y con el fin de que la motivación sea de larga duración, necesitaremos dominar catalizadores estratégicos (para crear planes de acción racionales) y discursivos (para usar la palabra como inspirador), consiguiendo con ellos mayor permeabilidad y compromiso con la motivación en nuestros actos.

 

  • ¿Cree que la motivación es imprescindible para nuestro día a día?

Completamente. La motivación nos envuelve en todo lo que hacemos, pues lo contrario de estar motivado no es estar triste, sino estar inactivo. Ahora bien, la motivación y su componente energético e ilusionante, nos ayuda a alcanzar metas, a conseguir alianzas y a transformar nuestro contexto vital en uno mejor. Hoy más que nunca destacan las personas que proyectan una actitud proactiva, de aprendizaje continuo, tenaces y positivas. Nadie quiere seguir a una persona gris, pudiendo ser aliado de alguien que sabe lo que quiere, y tiene la perseverancia y la determinación para conseguirlo.

 

  • ¿Qué papel tiene la motivación en la eficacia de los equipos?

Una motivación individual o colectiva revela nuestra eficacia y sobre todo, nuestra eficiencia. Esa energía que nos lleva a la acción, genera un rechazo de la queja sin alternativa, potencia las sinergias en aras de un objetivo y canaliza las habilidades personales hacia la excelencia del equipo.

 

  • ¿Cómo debe actuar un líder para motivar a su equipo?

Existen muchas técnicas que explico en El pequeño libro de la motivación, pero lo más importante es comenzar con la escucha, la empatía, la transparencia y dotar al equipo de un contexto en el que los trabajadores puedan desarrollar su capacidad de logro, la de afiliación y la de poder. Es decir, que puedan alcanzar éxitos, que se puedan relacionar, y que puedan demostrar su capacidad de liderazgo. Además, yo soy un defensor de proporcionar un legado, o dicho de otro modo, que cada miembro del equipo sepa exactamente el fin último de sus acciones y las consecuencias de un trabajo bien hecho para el cliente final.

 

  • ¿Quién ha sido la persona que más le ha motivado?

Soy una persona muy familiar, por lo que las referencias a mis padres o hermanos son evidentes en este aspecto. No obstante, creo que debemos aprender a motivarnos en los mensajes de quienes nos rodean. Si pensamos en figuras inspiradoras, creo que Richard Branson es alguien increíble, pero también aquel profesor que tuve en el MBA que nos enseñaba Economía con el cómic «Obelix y compañía». Todo tiene una lección que darnos y toda persona tiene un mensaje con el que motivarnos.

 

  • ¿Qué consejo le daría a un estudiante que no se sintiera motivado?

Que recuerde que el esfuerzo es solo la antesala del éxito. Afianzarse en el legado, les hará proyectar el significado de cada acto, y encontrar sentido a ese esfuerzo que mencionaba. Además, obviamente que se divierta en el proceso, que refuerce sus pensamientos con el sentimiento de adaptabilidad que siente la persona preparada y sobre todo, que piensen en personas como yo, que deseamos vivir en un mundo mejor gracias a lo que ellos sean capaces de conseguir. Yo ya confío en ellos.

 

  • ¿Y a un directivo?

Podría decirle que tome conciencia de su día a día, que se apoye en el equipo, que equilibre su vida, o incluso que focalice a la mejora de los procesos y no tanto al resultado final. Pero realmente creo que hay algo mucho más especial que les digo a todos mis clientes: diviértete y rodéate de personas brillantes. Si al alzar la vista en tu equipo, todo es gris y aburrido, cambia o estarás muerto pronto (motivacionalmente hablando al menos).