Printr o cómo simplificar el uso de las impresoras 3D

Printr o cómo simplificar el uso de las impresoras 3D

La impresión 3D ha escapado de los laboratorios de ensayo para convertirse en una realidad. Esta tecnología que permite imprimir objetos sólidos tridimensionales había sido muy buscada durante años por investigadores y fabricantes, que intentaban conseguir un método que ofreciera la posibilidad de construir objetos de lo más variados de forma sencilla y barata. Todavía no ha alcanzado la presencia que ostentan las impresoras convencionales, ya que su valor y los costes de operación son demasiado elevados, pero gracias a algunas empresas más pronto de lo que creemos comenzaremos a verlas al lado de los ordenadores. Una de las compañías que está permitiendo que esto sea posible es la startup holandesa Printr, fundada en 2014 por Douwe Bart Mulder, Cecile van der Waal y Chris ter Beker. Te contamos más sobre ella a continuación.

The Element

Durante los últimos años han surgido muchas empresas especializadas en impresión 3D, pero pocas han conseguido lo que Printr. Y es que esta startup holandesa nació “con la misión de llevar la experiencia de la impresión 3D de mañana a la impresora 3D de hoy”, tal y como explican en su página web.  Lo han conseguido gracias a The Element, un dongle USB que conecta la impresora 3D a Formide, una plataforma basada en la nube que permite preparar, colar, imprimir, controlar y monitorear múltiples proyectos en múltiples impresoras. Sin duda, es un gran avance, ya que las impresoras 3D de escritorio suelen caracterizarse por tener que hacer toda la compleja actividad del software en otro lugar y luego suministrar los resultados a la impresora 3D para su producción utilizando una tarjeta SD o una memoria USB.

Para expertos y principiantes

Una de las ventajas de Printr es que se trata de un sistema ideal tanto para los más expertos como para los que están comenzando a experimentar con las maravillas de la impresión 3D y quieran crear objetos divertidos y útiles en su impresora 3D. En definitiva, la compañía ha hecho posible que la impresión 3D sea accesible para todos. Gran parte de la “culpa” la tiene su interfaz limpia y bien diseñada, que está a años luz de los paneles de control basados en texto que se encuentran en las impresoras 3D de escritorio básicas.

Diferentes aplicaciones

Una de las claves del éxito de Printr es que puede resultar muy útil en diferentes ámbitos. Por ejemplo, es ideal para el entorno educativo. La compañía tiene muy claro que gestionar la impresión 3D en un entorno educativo puede ser pesado. Gracias a Printr se puede mantener el control completo sobre qué imprimir y cuándo imprimirlo. Y todo gracias a su diseño intuitivo y a sus plantillas. También es un buen sistema para hacer negocios. Y es que estamos hablando de un prototipo fácil y eficiente. Así, en lugar de invertir el tiempo en aprender y averiguar cómo imprimir, se puede invertir en decidir qué imprimir, lo que, sin duda, supone una gran ventaja.

Por último, queremos comentar que el sistema Formide permite que hasta 10 personas puedan acceder a una determinada impresora 3D. Aunque puede parecer una característica simple, puede ser de vital importancia en equipos de personas que trabajan juntas en un mismo proyecto.

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