Mónica Esgueva: “Las nuevas tecnologías nos pueden llevar a un estado de distracción continuo”

Monica Esgueva

La filosofía del mindfulness cada vez tiene más protagonismo en la sociedad occidental. Para introducirse en ella hay que dejarse guiar por los mejores, y qué mejor forma de hacerlo que a través de la guía práctica de Mónica Esgueva, Coach Internacional certificada por John Grinder (cocreador de la PNL, en Estados Unidos), que se ha formado en el conocimiento del inconsciente en el Instituto de PNL de Nueva York, y en Psicología y Neurociencias en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) de Boston y en el King’s College de Londres. Además, durante más de una década ha estudiado con grandes maestros espirituales orientales. De hecho, ha recibido regularmente enseñanzas de SS el Dalai Lama y ha estudiado con el maestro occidental Eckhart Tolle. Hoy hablamos con ella sobre el fascinante, y todavía desconocido por muchos, mundo de la atención plena.

  • ¿Nos podría definir en unas pocas palabras qué es el mindfulness?

Consiste en tener consciencia del presente en todo momento, con una actitud de apertura y amabilidad hacia todo lo que llega, sean inputs externos o internos.

  • ¿Cuándo comenzó a sentirse atraída por el budismo?

Desde que era adolescente y empecé a leer sobre ello por primera vez. Sentía que me resonaba; era algo que no me era nuevo y tenía mucho sentido. De hecho, es más una filosofía de vida que una religión, una tradición de conocimiento y profundización de la mente.

  • ¿Qué beneficios podemos obtener del mindfulness?

Muchísimos. Se han comprobado científicamente beneficios en el rendimiento cognitivo y cerebral, mejoras del sistema inmunitario y reducción de la inflamación celular, mayor efectividad en las tareas, más disfrute de cada momento, e incluso modificaciones a nivel cerebral, incrementos en la materia gris del neocortex y disminución del tamaño de la amígdala.

  • ¿Cree que las nuevas tecnologías nos afectan negativamente?

Tienen la ventaja de podernos conectar instantáneamente con cualquier persona en el mundo y el acceso a grandes cantidades de información, pero también conllevan desventajas graves si no se saben gestionar.  Nos pueden llevar a un estado de distracción continuo, a no estar nunca en el presente, sino en la realidad virtual, y a depender obsesivamente de las redes sociales y los mensajes, e intentar absorber información inútil continuamente. Eso hace que nos perdamos lo que está sucediendo en el aquí y el ahora; es decir, perdernos la experiencia de la vida.

  • ¿Cree que todos somos capaces de desarrollar y fortalecer la atención por medio del entrenamiento mental?

Absolutamente. La neurociencia ahora ha comprobado que nuestro cerebro es plástico, por lo que podemos cambiarlo notablemente a nivel fisiológico. Que esos cambios perduren en el tiempo dependen de la práctica, claro.

  • ¿De qué puede servirle el mindfulness a los directivos?

Los directivos son personas también. Les puede servir para lo mismo que indicaba arriba: aumento del rendimiento, efectividad, capacidad de liderazgo. Y poder hacer frente al estrés de forma positiva e incrementar su bienestar.

  • ¿Y a los estudiantes?

Lo mismo. Además, ayuda a aprender mejor, a memorizar, y a no permitir internalizar la presión.

  • ¿Cómo debemos actuar ante momentos de estrés?

Cuando son momentos puntuales que nos preparan para la acción no es un problema. El problema aparece con el estrés psicológico al preocuparnos sobre lo que ya ocurrió, lo que podría ocurrir o sobre los demás.

  • ¿Qué le diría a aquellos que creen que el mindfulness es una pérdida de tiempo?

Son libres de tener su opinión.

  • Por último, ¿podría decirnos cuáles son las claves de la felicidad?

Yo creo que las bases se establecen en la gratitud, la generosidad, el optimismo, el sentido del humor y la paz interior.