Los cuatro beneficios del método Scrum para una empresa

Los cuatro beneficios del método Scrum para una empresa

¿Has oído hablar del método Scrum alguna vez? Para entender este concepto, primero hay que comprender bien en qué consisten las metodologías ágiles. Según el artículo “¿Qué son las metodologías ágiles?” de LeanMonitor Blog, “son una serie de técnicas para la gestión de proyectos que han surgido como contraposición a los métodos clásicos de gestión”. Estos métodos surgieron en el ámbito del desarrollo software, pero han sido exportados a otros proyectos.

Entre las metodologías ágiles se encuentra Scrum, que se caracteriza por dividir el trabajo en “sprints”, pequeñas cápsulas de tiempo que suelen durar entre dos semanas y un mes. Cada uno de estos “sprints” tiene que proporcionar un resultado completo que pueda ser entregado al cliente cuando lo necesite. Según la web ProyectosAgiles.org, este método ofrece los siguientes cuatro beneficios para las empresas.

Entrega mensual o quincenal de resultados

El primer beneficio que destacan en ProyectosAgiles.org es que la entrega mensual o quincenal da resultados. Así, lo primero que hay que tener en cuenta es que el cliente puede comprobar de manera regular si se van cumpliendo sus expectativas, proporcionando feedback desde el principio. Además, se obtienen resultados anticipados, por lo que el cliente puede comenzar a usar el proyecto antes de que esté completamente terminado. Por supuesto, hay que tener en consideración que el método permite que el cliente pueda redirigir el proyecto en función de diferentes factores (cambios en el mercado, nuevas prioridades, la velocidad real de desarrollo…); y maximizar el Retorno de Inversión (ROI). También hay que tener en cuenta que se pueden mitigar los riesgos de manera anticipada.

Productividad y calidad

Por otro lado, desde ProyectosAgiles.org también hablan de la productividad y la calidad. En este sentido, hay que tener en cuenta que el equipo puede ir mejorando y simplificando su manera de trabajar, sincronizando su trabajo diariamente y ayudándose a resolver los problemas. Otro aspecto a valorar es la comunicación diaria del equipo. Además, no podemos olvidar que las personas suelen trabajar de manera más eficiente cuando hay una fecha límite de entrega a corto plazo. También hay que tener en cuenta que los “sprints” facilitan la sincronización sistemática con el cliente, otros equipos y la empresa; y que se minimiza la dependencia del equipo de personas externas. Y si hay errores, el equipo puede evitar caminar mucho tiempo por un camino equivocado.

Alineamiento entre el cliente y el equipo de desarrollo

Por otra parte, es importante tener en cuenta el alineamiento entre el cliente y el equipo, ya que todos los participantes conocen cuál es el objetivo a lograr. Así, el proyecto se enriquece con las aportaciones de todos los miembros.

Motivación del equipo

Por último, tenemos que hablar de la motivación. Y es que, según la web anteriormente citada, las personas están más motivadas si pueden usar su creatividad para resolver problemas y tienen la oportunidad de organizar su trabajo. Además, no hay que olvidar el nivel de satisfacción al ver los logros conseguidos.

 

Más información:

¿Qué son las metodologías ágiles?