La gamificación como recurso para mejorar la experiencia del cliente

La gamificación como recurso para mejorar la experiencia del cliente

Seguro que en los últimos tiempos has oído hablar mucho sobre la gamificación pero, ¿sabes realmente en qué consiste? Pues bien, según el artículo “Qué es la Gamificación” de la web Gamificación, “es el empleo de mecánicas de juego en entornos y aplicaciones no lúdicas con el fin de potenciar la motivación, la concentración, el esfuerzo, la fidelización y otros valores positivos comunes a todos los juegos”. Si se aplica de forma correcta, la gamificación puede ayudar a lograr numerosos objetivos: incrementar el nivel de atención de la audiencia, asociar valores a la marca, atraer y retener clientes, motivar a los empleados, fomentar la viralidad de los contenidos, favorecer el recuerdo… Y es que hay que tener en cuenta que con la gamificación se propone un desafío cuya superación se asocia a una experiencia estimulante o divertida o algún tipo de recompensa (mejorar una puntuación, descubrir una sorpresa, obtener un premio…).

Uno de los principales objetivos que podemos lograr gracias a la gamificación es mejorar la experiencia del cliente. Te contamos cómo a continuación.

 

Más popularidad gracias a los entornos digitales

La gamificación no es un concepto nuevo, sino que viene siendo utilizada desde hace ya muchos años. Sin embargo, en estos momentos está adquiriendo una mayor popularidad gracias a los entornos digitales. Gracias a esta técnica, las empresas pueden lograr mejorar la experiencia del usuario, captando así nuevos clientes y fedelizando a los antiguos. Sin duda, en un mundo como el actual, en el que ambas cosas cuestan mucho de conseguir, es una práctica que hay que tener muy en cuenta.

Es importante tener en consideración que cuanto más a gusto se sienta el cliente con la empresa, más tiempo pasará con ella, aumentando así las posibilidades de compra, su fidelización y el engagement. Si se emplea la gamificación, se ofrece a los clientes relaciones interactivas, es decir, se les ofrece la posibilidad de sentirse partícipes de la misma, ya que el cliente recibe algo a cambio.

 

Gamificación y big data

Por otra parte, es importante tener en cuenta que gracias a la gamificación se puede conocer mejor al cliente, una de las claves para mejorar su experiencia. ¿Cómo? Pues planteando juegos que proporcionen feedback, es decir, información sobre sus aficiones, hábitos, necesidades, su opinión sobre la compañía, lo que no le gusta… Y es que, aunque a los usuarios no les suele gustar compartir sus datos personales con las marcas, sí lo hacen cuando hay recompensas asociadas. Mediante el juego, el proceso es más natural. Estos datos son muy valiosos a la hora de mejorar la experiencia del usuario y conseguir fidelización y engagement.

 

A la hora de planificar una acción de gamificación, la empresa deberá tener en cuenta tanto su modelo de negocio como sus objetivos, el perfil del público objetivo, las motivaciones, la información que quiere obtener y el tipo de interacción que desea mantener, entre otros aspectos. Una buena opción para lograr más visibilidad en la red, y una publicidad gratuita y con credibilidad, puede ser animar a los usuarios a que compartan contenido positivo relacionado con la marca a cambio de puntos.