Helena Resano: La objetividad absoluta no existe, pero no por eso debemos renunciar a buscarla

Hoy tenemos el placer de hablar con Helena Resano, la presentadora de la edición del mediodía de “La Sexta Noticias” y uno de los buques insignia de la cadena desde su fundación. Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra, esta pamplonica también ha trabajado en Pamplona Televisión, Radio Nacional de España, Telecinco y Televisión Española. Ahora, la periodista nos permite vivir un día en un informativo gracias a su libro “La trastienda de un informativo”.

  • ¿Siempre tuvo claro que quería ser periodista?

No. De hecho hasta los 16 años estaba centrada en la música. Estudié solfeo, canto coral, composición, historia de la música y llegué hasta séptimo de piano. Creía que mi futuro iba a estar ahí. Que podría llegar a ser concertista. Pero una operación de muñeca truncó aquel sueño y tuve que replantearme qué iba a hacer. En aquel momento me pareció una tragedia, pero visto con distancia, agradezco que ocurriera en aquel momento. Me dio tiempo a asumir el "fracaso" y a buscar qué me motivaba. Y lo tenía cerquita. Vivía junto a los estudios de radio de la Cadena Ser. Llevaba toda mi vida cruzándome en el ascensor con periodistas cargando magnetófonos y micrófonos. De hecho, había un programa los domingos, un concurso infantil para jóvenes talentos. Me había presentado un par de veces con una pieza para piano, y me parecía mágico poder tocar en un pequeño estudio de Pamplona y que mis tíos, que vivían a cientos de kilómetros, me pudieran escuchar. Así que en cierto modo, la música, el piano, me llevó al periodismo.

  • ¿Qué características debe tener un buen periodista?

Ser honesto. Kapuscinski decía que si no eres buena persona no podrás ser buen periodista. Y comparto esa afirmación. A partir de ahí, humildad, capacidad para trabajar en equipo. Capacidad para saber escuchar y para no conformarte con una única versión.

  • ¿Qué opina sobre la objetividad?

Es la quimera de esta profesión. La objetividad absoluta no existe, pero no por eso debemos renunciar a buscarla.

  • ¿En qué consiste exactamente su trabajo en la redacción?

Formo parte del equipo de edición del informativo. Hay que decidir qué noticias incluimos, con qué enfoque. Con qué noticias abriremos el informativo, una imagen, una declaración.

  • ¿Qué es lo más difícil de su trabajo?

Controlar los imprevistos en el directo. Que los hay todos los días. Una noticia de última hora, un desmentido. Una imagen que acaba de llegar y que hay que contar aunque no esté en la escaleta. O un imprevisto técnico. El vídeo que teníamos previsto. Saber dominar esa situación sin que el espectador sea consciente del "incendio" que se está produciendo en la redacción o en control.

  • ¿Cómo han influido las redes sociales a los informativos?

Son un elemento más de nuestro trabajo, que nos exigen además a hacer más periodismo: verificar y contrastar eso que se está diciendo en las redes. Pero también suponen una fuente inagotable de declaraciones o de noticias.

  • ¿Cuál ha sido la noticia que menos le ha gustado dar?

Los atentados: los del 11-S, los del 11-M, los de ETA y, en los últimos años, los atentados de París o de Bruselas. O el asesinato de una mujer a manos de su pareja o el de unos niños por venganza de un hombre abandonado. Son noticias que cuesta mucho asimilar. Narrar el sufrimiento de una persona o de cientos de personas por la sinrazón y el odio de otro es muy complicado de explicar.

  • ¿Y la que más?

La tregua de ETA. Fue una de esas noticias que nunca esperabas que iba a llegar. Demasiados años contando antentados, memorizando nombres de personas asesinadas. Concentraciones de repulsa. Contar que aquéllo que habías vivido tan de cerca, soy de Pamplona, había terminado, fue una de las mejores noticias que podía dar.

  • ¿Podría darle un consejo a los alumnos de la EAE Business School?

Lo que no se intenta no se consigue. Hay que soñar despierto y ser perserverante. Todo se puede conseguir.