Grupo Tragaluz, una cadena de restaurantes que crece apostando por la variedad

Grupo Tragaluz, una cadena de restaurantes que crece apostando por la variedad

“Sorprender, apostar, arriesgar y, sobre todo, ser los primeros”. Así es como el Grupo Tragaluz se define en la web. Para quienes no la conozcan, se trata de una empresa familiar que comenzó su andadura en 1987, cuando Rosa Maria Esteva y Tomás Tarruella, madre e hijo, fundaron el restaurante Mordisco, que ofrecía un concepto innovador. Hoy en día el grupo cuenta con 15 restaurantes y un hotel y factura más de 39 millones de euros. ¿La clave de su éxito? Apostar por la variedad. Te contamos más sobre esta exitosa cadena de restaurantes a continuación.

Un estímulo para su trabajo

Sin duda, una de las claves del éxito del Grupo Tragaluz es que han apostado por la variedad. Y es que, sorprendentemente, cada una de las propuestas de la empresa tiene un carácter propio. Así, tienen claro que aunque una cosa funcione, no quieren repetirla. De hecho, aunque les han ofrecido franquiciar algún restaurante, no han querido hacerlo. Lo que ellos pretenden es que cada uno de sus proyectos sea único y nuevo. Es, según cuentan, un estímulo para su trabajo. Y eso que resultaría más barato para el negocio comprar todas las vajillas y los uniformes iguales.

Equilibrio entre gastronomía y diseño de espacios

Por otro lado, es importante tener en cuenta que cada una de las propuestas del grupo es fruto de un estudiado equilibrio entre la gastronomía y el diseño de espacios. Así, hay que señalar que, aunque la cocina es altamente creativa, está fundamentada en la tradición y realizada con productos de la mejor calidad. En cuanto al interiorismo, siempre han buscado crear ambientes originales y cálidos para que la comida se convierta en un acto social lleno de placer y significado.

Una gran intuición

Otro factor a tener en cuenta es que el grupo ha demostrado tener una gran intuición para descubrir hacia dónde van las tendencias gastronómicas. Esto se debe a que son muy receptivos a las ideas y a que viajan mucho, lo que les permite ver las tendencias que se mueven en cada momento.

Capacidad de observación

Otra de las claves del éxito del negocio es la capacidad de observación de sus dueños. Por ejemplo, la dueña suele desayunar y comer en sus restaurantes para ver si se siente cómoda y conocer la opinión de sus clientes. Para ella, lo importante es observar las reacciones de los comensales. Por eso, los camareros tienen prohibido preguntar al cliente si la comida les ha gustado o no. La información más útil se obtiene viendo las caras que pone la gente y escuchando los comentarios.

Encima de la gestión

Por último, queremos comentar que el Grupo Tragaluz está mucho más encima de la gestión que antes del comienzo de la crisis. De hecho, hace unos años tardaban unos cuatro meses en repasar determinados aspectos del negocio y ahora lo hacen más frecuentemente. De esta manera, pueden reorientarlo si es necesario.

 

 

Créditos de la imagen: Facebook del Grupo Tragaluz