Cuatro motivos por los que es positivo seguir una metodología de trabajo

Cuatro motivos por los que es positivo seguir una metodología de trabajo

Cuando trabajamos en algún proyecto corremos el riesgo de sentirnos perdidos, abrumados y sobrepasados por las dudas que generan las tareas a realizar y los plazos de entrega. En definitiva, podemos sentirnos frustrados. Estos sentimientos son muy comunes en los autónomos o freelance, especialmente en sus inicios. Sin embargo, existe la posibilidad de evitarlos de una forma muy sencilla: siguiendo una metodología de trabajo. Así, te recomendamos que antes de ponerte a trabajar en un proyecto, primero definas cada uno de los pasos, teniendo también en cuenta los temas y los resultados a entregar. Es la mejor forma de asegurarte de que podrás entregar un trabajo excelente a tu cliente. Hoy te damos cuatro motivos por los que es positivo seguir una metodología de trabajo. ¿Nos acompañas?

Facilita el cumplimiento de los plazos de entrega

Lo primero que queremos comentar es que seguir una metodología de trabajo facilita el cumplimiento de los plazos de entrega. Esto es posible gracias al cronograma o al calendario de trabajo que debes realizar, que permite definir y fijar qué se va a hacer a diario y cuánto tiempo se va a destinar a cada una de las tareas. Además, permite prever posibles retrasos y ajustar las fechas. Por tanto, al conocer toda esta información, sabrás cuáles son los plazos de entrega.

El cliente está al corriente del trabajo

Por otra parte, es importante tener en cuenta que gracias a la división del trabajo en pequeñas etapas, el cliente puede ir aprobando cada paso, por lo que podrás ir avanzando en función de su feedback. Por el contrario, al entregarlo todo al final se corre el riesgo de que el cliente pida cambios que podrían haberse evitado si en cada etapa hubiera habido una revisión. Por supuesto, esto es aún peor si se entrega el trabajo al cliente apurando la fecha límite.

Mejora de la productividad

Otro aspecto que queremos destacar es que seguir una metodología de trabajo nos permite ser más eficientes y productivos. Esto se debe, en gran parte,  a que se puede delimitar mejor el trabajo que hace cada empleado.

Mejora la relación entre coste y beneficio

Por último, queremos señalar que seguir una metodología de trabajo es positivo porque nos permite mejorar la relación entre el coste de los recursos y el beneficio final, ya que podemos llevar un control del trabajo, lo que a su vez permite optimizar los recursos empleados. Así, evitamos en la medida de lo posible el surgimiento de imprevistos, ya que todo ha sido revisado desde un principio. Por tanto, el cliente no podrá pedir grandes cambios.

Por supuesto, para tener éxito siguiendo una metodología de trabajo es esencial no saltarse  ningún paso, ya que esto puede traer consecuencias negativas y difíciles de resolver. Y es que los cambios en el último momento e, incluso, después de la entrega, implican volver varios pasos atrás y, por tanto, una mayor inversión de tiempo y dinero por ambas partes.