Cuatro claves para romper con los viejos hábitos de una empresa

Cuatro claves para romper con los viejos hábitos de una empresa

La mayoría de empresas siguen trabajando de la misma forma que siempre, y eso que el mercado no para de cambiar y, además, de forma rápida: los clientes ya no van a comprar, hay que ir a buscarlos; los servicios y los productos estrella de ayer ya no son una novedad; ya no hay mercado para todos… Algunos consideran que cambiar esas costumbres tan arraigadas es misión imposible pero, en realidad, ese modo de funcionar lo hemos generado nosotros mismos, “así que nosotros podemos generar otros hábitos que sustituyan a los antiguos”, tal y como apuntan en el artículo “Me gustaría romper los viejos hábitos en mi empresa” del blog de Economía 3, en el que también afirman que para cambiar los hábitos de un negocio no solo sirve con la técnica de la sustitución, sino que hay que tener en cuenta las siguientes cuatro claves.

Esforzarse

Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de dejar atrás los viejos hábitos de la empresa es que todo cambio requiere de un trabajo consciente para los seres humanos. Por tanto, hay que esforzarse al máximo y dedicarle todo el tiempo posible.

Sostenibilidad en el tiempo

Por otra parte, nos hablan del concepto “tiempo”. Lo que quieren decir es que debemos lograr que los cambios que llevemos a cabo en la empresa sean sostenibles en el tiempo. Si no tenemos este factor en cuenta, lo que puede ocurrir es que volvamos a los hábitos antiguos, ya que resulta lo más cómodo. Para que esto no pase, es importante ir de lo global a lo concreto. Así, primero hay que identificar los grandes factores que se deseen cambiar (actitudes personales, aumento de compromiso, proceso de trabajo…), para definir a continuación las conductas relacionadas con estos aspectos más específicos.

Desaprender

También hay que tener en cuenta que para aprender nuevos hábitos es esencial desaprender los que ya se han adquirido. Por tanto, hay que plantearse de manera crítica lo que se ha aprendido, lo que no quiere decir que haya que renunciar a los conocimientos útiles, sino que hay que olvidar los que hayan quedado obsoletos y seguir aplicando los que sigan siendo adecuados actualmente, además de dejar paso a otros nuevos hábitos. Para lograrlo, es esencial reflexionar ampliamente sobre la organización y tener visión de futuro, analizando el pasado e imaginándonos en los próximos años.

Cambiar factores ambientales

Por último, hay que tener en cuenta que también es importante controlar los factores ambientales existentes para que influyan de forma positiva en el cambio de hábitos. En el blog de Economía 3 no especifican, pero entre los factores ambientales que hay que controlar se encuentran la visión, la misión, los valores, las creencias y las expectativas compartidas por la organización; la cultura, la estructura y el gobierno de la organización; los recursos; la distribución geográfica de las instalaciones; o las normas, políticas, métodos y procedimientos internos de la compañía.

 

Más información:

Me gustaría romper con los viejos hábitos en mi empresa